Fondo El Salvador.png

Nuevas Ideas, viejas prácticas

El Gobierno de Nayib Bukele es autoritario y antidemocrático. La frase podría parecer trillada, y casi una falacia, más cuando se revisan las encuestas de CID Gallup o MITOFSKY, en las que se refleja el respaldo de casi un 90 % de la población, datos sustentados al tener la mayor aprobación a nivel del continente. Lo cierto es que, aunque se presentó como un personaje antisistema y una alternativa frente a las dos opciones partidarias tradicionales, después de un año, hay una serie de señales que demuestran cómo poco a poco liquida la incipiente democracia que se ha consolidado en El Salvador desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1992, cultura que poco a poco se ha instaurado en el partido Nuevas Ideas, fuerza política que promete arrasar en los primeros comicios en los que participa.

SAN SALVADOR, EL SALVADOR - Su principal arma de batalla, y de gestión gubernamental, se esconde detrás de una pantalla de celular y en los 200 caracteres de una de las redes sociales más utilizada en el mundo. Bukele, quien se autodenominó el "presidente más cool", también usa el populismo para llegar a las mayorías, una vieja práctica que llama la atención, más cuando llega de un mandatario que ha sido calificado como millenial.

Organizaciones e instituciones de derechos humanos de El Salvador, organismos internacionales y hasta congresistas estadounidenses han mostrado su preocupación por el actuar de Bukele, y han reafirmado que el mandatario tiene características autoritarias, dictatoriales y una vocación por desmantelar los controles institucionales. Pero, ¿cuáles han sido esos tiros mortales disparados contra la democracia de El Salvador? Para tratar de comprender la raíz del problema es necesario iniciar la conversación y el debate con Nuevas Ideas, un partido que nació como movimiento bajo la sombrilla de Bukele y que ha crecido en aceptación y popularidad, sin tener alcaldes, ni diputados, pero que, bajo el discurso populista mantenido por su máxima figura, busca cooptar el Estado.

La fundación de Nuevas Ideas: el partido de Nayib Bukele

El caso de agresión contra una exconcejal del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), y una serie de declaraciones vertidas en contra de algunos miembros de dicho partido, llevaron a un Tribunal de Ética del Instituto Político a expulsar a Nayib Bukele por "actos difamatorios e irrespeto a los derechos de las mujeres". La decisión del organismo interno, al que le tomó 18 horas dirimir, fue anunciada el 10 de octubre de 2017.

 

Es así que, 15 días después, Nayib Bukele anuncia, por medio de un video en redes sociales, la creación del movimiento ciudadano de Nuevas Ideas, llamado así porque "da la identidad que nos unirá de alguna manera, aunque con diferencias y diversidad", según el Presidente de El Salvador. A esto, Bukele agregó que el movimiento permitiría la crítica y que nadie sería expulsado por dar su opinión. "La propuesta del movimiento es sacar de donde están a los políticos de los partidos mayoritarios", afirmó sin titubeo.

Bukele estableció una alianza con el partido de centro-izquierda Cambio Democrático (CD), para con ello poder participar en las Elecciones Primarias y ser electo como candidato a la Presidencia, dado que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) dirimía de la legalización de Nuevas Ideas. Sin embargo, CD fue cancelado junto a otros partidos que en la elección anterior no lograron los votos necesarios para sobrevivir. Ante esto, Bukele decidió hacer una nueva alianza con el partido Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), y a través de dicho partido participar en las primarias y lanzarse como candidato a la Presidencia de El Salvador.

 

Para algunos analistas, el surgimiento de Nuevas Ideas obedece al cansancio que hay del sistema de partidos políticos existentes; esto incluye al partido de derecha Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y al FMLN, que durante 30 años en el poder no lograron solucionar los principales problemas de la población salvadoreña en términos económicos y sociales.

 

Juan Meléndez, del Netherlands Institute for Multiparty Democracy (NIMD) en El Salvador, señala que Nuevas Ideas se monta en un discurso antipartidos, antipoder y pro-pueblo, que es, a todas luces, populista y que sin duda les permitiría resultados favorables. "El Frente (FMLN) cae en una especie de ingobernabilidad y falta de liquidez tras los bloqueos de los partidos de derecha en 2016. Toda su base lo lamenta, pierde mucho apoyo popular y surge un candidato nuevo, que es parte de Nuevas Ideas, y se sube en el discurso de que hay que atacar al poderoso, que es un discurso heroico, que lo utilizan muchos candidatos de izquierda y de derecha en América Latina, y que los va a salvar, porque los que prometieron salvarlos no pudieron hacerlo", explica Meléndez.

 

En sus estatutos, Nuevas Ideas se identifica como "un partido político democrático, descentralizado, plural, inclusivo, sin ideologías obsoletas, sino de vanguardia en la lucha por el reconocimiento de todos los derechos para todos los ciudadanos, sin exclusiones ni privilegios". Estos son aspectos dignos de análisis y cuestionamientos para algunas voces independientes.

 

La estructura de este partido, según el Artículo 4 de sus propios estatutos, está conformada por cinco órganos de gobierno que son de carácter deliberativo y consultivo, de dirección política, ejecutivo, de representación administrativa y de garantías.

NI1.png

Estructura interna de Nuevas Ideas

a. Convención Nacional: órgano deliberativo y consultivo

b. Consejo Nacional: órgano de dirección política

c. Presidencia: órgano ejecutivo

d. Instancias Territoriales: órgano de representación administrativa

e. Instancias Autónomas: órgano para el cumplimiento

Alterno a estas estructuras, establecidas por ley, también se conformaron otras figuras. Arístides Monge, quien en su momento fue un líder territorial de Nuevas Ideas en el municipio de Ilopango, departamento de San Salvador, relata que se construyeron dos espacios más: "Se estableció que iban a existir dos cuerpos en Nuevas Ideas: el movimiento y el partido político. La diferencia era que en el movimiento no había reglas, sino que, cada quien hacía lo que Nayib decía. 'Si usted no está a gusto con un movimiento, puede formar otro'", explica.

Monge afirma que la estrategia de fondo trae a colación el dicho "divide y vencerás", pues, en lugar de establecer un solo bloque que tuviera un brazo más musculoso, lo que se hizo fue dividir en todos los municipios en los que Nuevas Ideas iba ganando terreno.

"Por ejemplo, en Soyapango se comenzó con un grupo y luego se hicieron 11, y estos comenzaron a hacer un estira y encoge entre ellos mismos, por la lucha de poder. Uno y otro decían que eran el oficial. En Ilopango, que en aquel entonces comenzó con mi persona y con Juan José Chica, sentimos que éramos dos movimientos que después se hicieron seis. Ese fue un grave error cometido por Nayib", relata Monge.

El partido convocó a sus primeras elecciones internas el 1 de marzo de 2020; disolvieron la Asamblea de Fundadores y su militancia debía elegir a las nuevas autoridades. Nuevas Ideas cuenta con una base de 507,645 afiliados, sin embargo, en las elecciones internas para la designación de sus autoridades participó solamente un 10 % de su padrón interno, es decir, que votaron cerca de 40,000 militantes y participaron 4,000 candidatos a cargos dentro del partido. En este acto, participaron muchos más afiliados que con los partidos ARENA y FMLN en sus propios procesos internos.

Al final de ese proceso, el empresario y primo de Nayib Bukele, Xavier Zablah Bukele, se posicionó como el ganador para dirigir el partido. Lo cuestionable de la conformación de las estructura interna de Nuevas Ideas radica en la cercanía de sus miembros con el Presidente Bukele. "Este es un partido que está dominado por una familia; una familia que recibe financiamiento y tiene grupos de poder. Todas las decisiones se toman en esa familia, la familia Bukele, y sus primos, la gente cercana y sus amigos. Una cúpula bien cerrada con círculos. Están los que son ahora ministros, un círculo más externo; pero la familia tiene un núcleo más fuerte, quienes toman la decisión del partido", explica Meléndez del NIMD.

Cúpula de Nuevas Ideas

Tras el proceso interno de marzo de 2020

Presidencia:

Xavier Zablah Bukele (primo del Presidente Bukele)

Consejo Nacional:

María Ofelia Navarrete (excomandante guerrillera del FMLN)

 

Mario Durán (Ministro de Gobernación; exmilitante del FMLN)

Rogelio Rivas (Ministro de Justicia y Seguridad; exgobernador político del Gobierno de Mauricio Funes)

 

Silvio Aquino (amigo del Presidente Bukele; emisario de NI en Europa)

 

Krissia Fuentes

 

Alejandro Vásquez (emisario de NI en San Miguel; asesor del Ministro de Gobernación, Mario Durán)

 

Cristy Gómez (Secretaria Nacional de la Mujer en NI; Coordinadora de Bienestar Social de la Presidencia; esposa de Salvador Gómez, Presidente del Organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones de El Salvador)

Elecciones de candidatos fraudulentas

Nuevas Ideas realizó su proceso de elección interna para escoger a los candidatos para la Asamblea Legislativa, Parlamento Centroamericano y Concejos Municipales el 19 de julio de 2020, cuyos seleccionados participarán en las elecciones de este 28 de febrero. Estos serán los primeros comicios en los cuales el partido propondrá su oferta ante el voto ciudadano.

Según el Instructivo de Precandidatos a las Elecciones Internas, se establecieron requisitos más allá de los solicitados por el TSE. "Consideramos incluir una serie de requisitos más allá de los exigidos, para la inscripción de personas que aspiran a ser precandidatos. No queremos volver al pasado, cuando los partidos se convirtieron en pequeñas élites políticas que se creyeron todopoderosos: empezaron a colocar de dedo a sus cómplices, quienes se encargaron de saquear el país y  menospreciar  las enormes necesidades de las mayorías", reza el instructivo del partido.

La Comisión Nacional Electoral de Nuevas Ideas desarrolló otro instructivo que detalla la forma en que las votaciones de candidatos se realizarían. En dicho documento, se establece, en el Artículo 15, que las votaciones se ejecutarían bajo la modalidad "en línea", considerando la pandemia de Covid-19. Sin embargo, y a pesar de los requisitos, logística y sistematización, los sinsabores no se hicieron esperar el día de las elecciones internas, pues las denuncias de fraude y el descontento de la militancia comenzó a salir a flote.

 

Al menos 150 denuncias de irregularidades mancharon el proceso, tal como lo explica Arístides Monge sobre el municipio de Ilopango. "Si usted era afiliada a tenía que validar sus datos, ya sea en un dispositivo móvil o una computadora. La cosa era entrar a un sistema que Nuevas Ideas utilizó. Es decir, que no todos los que se empadronaron iban a votar, o sea, que hicieron como una limpia. Aquí ya se miraba venir lo que ellos querían hacer", afirma.

Arístides es ejemplo de lo que vivieron un sinnúmero de afiliados, y él narra cómo se fraguó lo que denomina como un fraude. "¿Qué comenzaron a hacer? Por ejemplo, yo, Arístides Monge, me metí al sistema y validé mis datos. Con eso ellos me daban un link en donde yo podía acceder a una papeleta electrónica. Ahora, ¿qué pasó el famoso 19 de julio que fueron las internas? Cuando iba a ser la votación, y muchos querían ir a votar, salía 'usted ya votó', cuando en realidad no fue así. Y, ¿qué me pasó a mí, como a muchos? Cuando yo me quería meter en el link que me dieron, no podía hacerlo", puntualiza.

Monge afirma que desde la Comisión Nacional Electoral había otras intenciones, pues al final ocurrió lo mismo que sucede en los procesos internos de los partidos tradicionales: validar un proceso por requisito, jugando con el ideal de sus militantes, quienes realmente no podían escoger a las personas que los representarían.

"Los candidatos que ellos querían que quedaran, vieron que no iban a quedar. Por ejemplo, acá en Ilopango, así como en Soyapango, los candidatos que la gente impulsaba, que querían que fueran al frente, con los que se iban a sentir representados en una candidatura, ya sea de alcalde o diputados, no iban a obedecer los intereses de la cúpula de Nuevas Ideas, porque es gente que los cuestionaban. Ellos querían gente manipulable", añade Monge.

Para Juan Meléndez del NIMD, lo ocurrido en las elecciones internas tiene una explicación. "Esto es un ejemplo de que (Nuevas Ideas) tiene muy pocos niveles democráticos de representación interna y eso, después, se va a expresar a nivel externo, en el Gobierno, porque la gente que se inscribe al partido no sabe en calidad de qué", expresó Meléndez.

"Lo más grave que se dio en la elección final fue que se determina que hubo jóvenes que hicieron todo el proceso de comprar chips y emitir votos para un mismo candidato o candidata y, finalmente, tiene mucho que ver el nivel de reconocimiento territorial, y el que lo tiene es el que tiene más dinero para andar en la calle hablando con la gente, el que tiene más financiamiento, y si eso no está bien regulado. Va a ser poco democrático porque el financiamiento debe ser equitativo para todos los candidatos y candidatas", concluye el experto del NIMD.

Otro de los rasgos que demuestra la falta de viabilidad democrática en Nuevas Ideas es la tan famosa campaña legislativa de dicho partido: "Votar por la 'N' de Nayib Bukele". Pese a que el mandatario ha dicho que "no es miembro de dicho partido" y que tampoco "le pertenece", esto es muestra clave de la ruta caudillista a la que se encamina esta organización política.

Una de las deudas sociales de la mayoría de partidos, y de la que Nuevas Ideas no se salva, es hacer público el financiamiento de sus campañas. La Ley de Partidos Políticos de El Salvador establece en su Artículo 52 que "los partidos políticos o coaliciones que participen en las elecciones, de conformidad al Artículo 210 de la Constitución de la República, tendrán derecho a recibir del Estado una suma de dinero por cada voto válido que obtengan en las elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República, para Diputados al Parlamento Centroamericano y Asamblea Legislativa, y para Concejos Municipales". Sin embargo, Nuevas Ideas no ha participado como partido político en otros comicios.

Un diputado de ARENA solicitó en enero conocer las formas de financiamiento de Nuevas Ideas, pues aseguró que no tiene derecho a deuda política. "Venimos a la sede de Nuevas Ideas para solicitar información sobre los donantes de este partido político ya que hemos visto como estudios nos dicen que en propaganda han gastado más de un millón de dólares. Queremos saber, cómo ciudadanos, de donde están sacando este dinero", expresó Carlos García Saade. 

Además, la Ley llama en su Artículo 24 a brindar información sobre el financiamiento, citando: "los partidos políticos tienen el deber de facilitar a la ciudadanía que lo solicite, mediante medios electrónicos o físicos, información sobre lo siguiente: nombres de las personas naturales y jurídicas que realizan aportes al partido político y el monto de los mismos; y, el informe sobre el uso o destino de los fondos obtenidos mediante la deuda pública y las donaciones privadas".

Solo en propaganda electoral, Nuevas Ideas ha gastado más de USD $3.6 millones de dólares, según el segundo Informe de Monitoreo de Propaganda Electoral 2021 presentado por la organización Acción Ciudadana, desarrollado entre el 1 y 31 de enero.

A su vez, los medios estatales como Canal 10 y Radio Nacional han sido fuertemente criticados por ser considerados medios de propaganda. Además, el Consejo Nacional de Administración de Bienes tiene en su poder algunos de los medios de comunicación implicados en casos de corrupción que están siendo investigados, varios de ellos vinculados al expresidente Elías Antonio Saca.

El Artículo 47 de la Ley de Partidos Políticos de El Salvador establece en su literal "e" que se "procede a cancelar un partido: cuando utilice para su propaganda, imprentas, órganos de prensa, radio o televisión, o cualquier otro medio de difusión que esté bajo la administración de entidades estatales".

El escenario que se prevé para este 28 de febrero preocupa a diferentes sectores por la concentración de poder que pueda obtener Nuevas Ideas. Saúl Baños, Director Ejecutivo de la Fundación de Estudios para la Aplicación de Derechos (FESPAD), señala que posiblemente Nuevas Ideas logre la mayoría simple (43 votos) e incluso plantea que pueden ganar mayoría calificada (56 votos), de acuerdo a las encuestas publicadas hasta el día de hoy.

"La Asamblea Legislativa, así como esta compuesta, con esa correlación de mayoría de sus diputados, prácticamente estaría también cooptando las elecciones de funcionarios de cargos de segundo grado. Acabamos de iniciar en el país el proceso de elección de una cuota de los 15 magistrados de la Corte Suprema de Justicia y van a haber cambios en algunas salas; posiblemente en la Sala de lo Constitucional y podría establecerse una concentración de poder", indica Baños.

Línea de tiempo sobre la creación de Nuevas Ideas

NI2-min.png

Un partido misógino

Una de las razones para la expulsión de Nayib Bukele del FMLN fue una agresión en contra de una exconcejal del mismo partido, el cual lo cobijó como Alcalde de San Salvador. Las declaraciones de Xochilt Marchelli en un canal de televisión señalaban que Bukele le lanzó una manzana. "Cuando regresó, porque alguien le dijo que no podía cerrar la sesión, me dijo que fuera a llorar a la municipal, que les pida que sea la candidata, y me dice: '¡Sos una maldita traidora, bruja!' y me tiró una manzana, que se la obsequió Don Jaime Hill. Eso evidentemente era para mi cara. Si yo no me aparto me cae en el rostro", dijo en esa ocasión.

 

Para varias organizaciones de mujeres, parece paradójico que quieran apostarle a la participación de las mujeres dentro de Nuevas Ideas. Durante la pandemia de Covid-19, defensoras de los derechos de las mujeres fueron atacadas en redes sociales, el campo de batalla del Presidente y de Nuevas Ideas, por denunciar los abusos cometidos en este periodo gubernamental.

 

El más reciente precedente lo sienta la inhabilitación del candidato Walter Araujo, una de las cartas fuertes de Nuevas Ideas, que fue demandado ante la Sala de lo Constitucional por no cumplir con los requisitos de moralidad notoria tras una serie de ataques y estigmatizaciones hacia las mujeres en la política.

 

En ese sentido, Juan Meléndez del NIMD, señala que las elecciones primarias de Nuevas Ideas tampoco tuvieron una apuesta por la participación de las mujeres. "De las mujeres no hay participación, no tan masiva como se esperaría. Creo que el partido que más mujeres lleva es el Frente, y las lleva en las tres primeras casillas", explica Meléndez.

 

La Ley de Partidos Políticos establece en su Artículo 38 que "deberán integrar sus planillas para elección de diputaciones a la Asamblea Legislativa, Parlamento Centroamericano y miembros de los Concejos Municipales al menos con un treinta por ciento de participación de mujeres". Según la publicación "Los 84 candidatos del Presidente Bukele", realizada por el medio de comunicación independiente salvadoreño El Faro, 61 de los candidatos son hombres y solamente 23 son mujeres.

El Golpe de Estado fallido

El rostro antidemocrático del Presidente Bukele salió a la luz, de forma contundentemente, el 9 de febrero de 2020. La noticia, que dio la vuelta al mundo, se refería a cómo el Presidente salvadoreño, cercano a administraciones como la de Donald Trump, revivían a un mal que se creía extinto en El Salvador y América Latina, con la gran excepción de Nicaragua: el autoritarismo.

 

Diversos organismos nacionales e internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Amnistía Internacional y Human Rights Watch, mostraron su rechazo ante los acontecimientos tan graves en contra de la democracia. "El 9 de febrero será recordado como uno de los acontecimientos más escandalosos en las últimas décadas en Centroamérica. No es un motivo de orgullo, sino de vergüenza nacional, que un presidente haya tenido el descaro de recurrir al Ejército para intentar intimidar a la Asamblea Legislativa", afirmó en su momento José Manuel Vivanco de Human Rights Watch.

 

Ese domingo, se vio entrar al Salón Azul de la Asamblea Legislativa a un Nayib Bukele rodeado de soldados, quien previamente había sido custodiada por la Policía Nacional Civil. Ya en el salón, Bukele se sentó en la silla del presidente del órgano legislativo y convocó a una sesión plenaria, la cual no tuvo el quórum suficiente para iniciar, puesto que solo se encontraban 28 de los 84 diputados, la mayoría de ellos de GANA. Al no proseguir con la sesión, Bukele salió de la Asamblea y se dirigió hacia sus seguidores, a quienes exalto un mensaje llamando a la insurrección, amparándose en la Constitución.

 

"Si yo fuera un dictador o alguien que no respeta la democracia, ahora hubiera tomado el control de todo. Según las encuestas, el 90 % del pueblo nos apoya. También lo hacen las fuerzas armadas y la Policía. El pueblo se enojó cuando pedí calma, pero si hubiera querido, hubiera tomado el control de todo el Gobierno esta noche", dijo Bukele a El País de España.

 

Este episodio trajo a la memoria de la mayoría de salvadoreños aquellos días de conflicto armado, cuando la Fuerza Armada era la principal institución violadora de derechos humanos. La firma de los Acuerdos de Paz trajo consigo reformas a esa instancia, y en el Artículo 211 de la Constitución de la República salvadoreña se establece su servicio permanente a la nación, siendo de naturaleza apolítica y no deliberante.

 

La acción fue calificada como un intento de Golpe de Estado por los partidos ARENA y FMLN, dándose a raíz de la negativa del Congreso para la autorización de un préstamo por USD $109 millones de dólares con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que buscaba financiar la fase III del Plan Control Territorial del Presidente y su Gabinete. Esto llevo a Bukele a convocar al Consejo de Ministros y exigir una sesión extraordinaria amparándose en la Constitución.

 

La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos de El Salvador (PDDH), dirigida por Apolonio Tobar, emitió un informe sobre los hechos ocurridos en la Asamblea Legislativa y sobre la interpretación que la Constitución señala: "La interpretación arbitraria de la facultad del Consejo de Ministros para convocar a la Asamblea Legislativa a una sesión extraordinaria sin justificar de manera adecuada y suficiente su motivación y fundamentación, la difusión distorsionada del derecho a la insurrección para malinformar a la población y convocar a protestas, el irrespeto al ejercicio legítimo del poder político de otro órgano del Estado cuyos miembros han sido designados por voto popular, la militarización del recinto legislativo y el uso de los recursos públicos para presionar deliberadamente a la adopción de una decisión, pueden considerarse graves perturbaciones y amenazas contra la democracia", se consigna.

NI3.png

Negacionismo histórico

El Gobierno de Bukele ha desarrollado una política de negacionismo histórico, reproducida ahora en Nuevas Ideas. Negó que se abrieran los archivos de la Fuerza Armada para esclarecer una de las masacres más cruentas de América Latina, ocurrida en diciembre de 1981 en El Mozote, Morazán, y zonas aledañas, en donde fueron exterminados más de 1,000 campesinos, entre niños y niñas (más de la mitad), mujeres y adultos mayores.

David Morales, exprocurador de Derechos Humanos y abogado de las víctimas de El Mozote, señala que el Presidente Bukele pasará a la historia como un protector de criminales de guerra al obstaculizar la justicia en el caso de la masacre. "La lucha por los derechos humanos de las víctimas y de las organizaciones que les acompañan seguirá. Ha sido a contracorriente, siempre, en todos los Gobiernos anteriores y, evidentemente, contra el actual, y creo que ahora no se pueden negar que se cometieron masacres, que hubo desapariciones forzadas, que hay una deuda para con las víctimas", explicó Morales.

 

El Gobierno de Nayib Bukele tampoco conmemora la firma de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a 12 años de conflicto armado. El 17 de diciembre de 2020, en su visita al caserío El Mozote, Bukele afirmó que "la guerra fue una farsa. Mataron 75,000 personas de los dos bandos, incluyendo los mil de aquí. Fue una farsa, como los Acuerdos de Paz. ¡Ay! Está mancillando los Acuerdos de Paz. Sí, los mancillo porque fueron una farsa. Una negociación entre dos cúpulas", señaló el Presidente en esa ocasión, frente a las víctimas de la masacre.

Morales señala que conmemorar la firma de los Acuerdos de Paz es para el Gobierno un tema incómodo, y con ello busca consolidar un proyecto antidemocrático. "Hay evidentemente un interés por ir consolidando un proyecto de acumulación de poder en torno a la figura del Presidente, quien está utilizando como una de sus herramientas prioritarias el auge del militarismo que estuvo muy presente en todos los Gobiernos anteriores, pero que está siendo, ahora, exacerbado hasta dar un rol en las políticas públicas que no son de defensa nacional, que no son propias del mandato constitucional de la Fuerza Armada. Dar ese protagonismo y este rol político-social, lo cual contraviene evidentemente la Constitución y el espíritu de los acuerdos de paz", afirma el abogado.

Bukele contra la libertad de expresión

Toda democracia goza de una garantía de respeto por los derechos humanos y el Estado de derecho mismo. Una de esas garantías es la libertad de expresión, que se ha visto amenazada en El Salvador tras la entrada del Gobierno de Bukele, e incluso desde antes que se convirtiera en Presidente, y ahora con Nuevas Ideas, partido que niega información y aparentemente no pretende rendir cuentas ante la ciudadanía. 

La Asociación de Periodista de El Salvador, a través de su Centro de Monitoreo de Agresiones, registró en el año 2020 un total de 125 agresiones contra el gremio, la mayoría provenientes de funcionarios, la Policía e instituciones públicas. La Presidenta de dicha asociación, Angélica Cárcamo, señala que se ha visto a un Presidente deslegitimando la labor de diferentes sectores, como los defensores de derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil y periodistas. "Hay graves afectaciones en materia de libertad de expresión. Hemos visto bloqueos a periodistas de medios independientes, afectaciones sobre el uso de la pauta gubernamental que se ve como premio y castigo a los medios tradicionales, que al final se han plegado al discurso oficial. Hemos visto como ha descalificado a agencias internacionales", afirma Cárcamo.

Muchos de los casos de corrupción en el país fueron develados gracias al periodismo independiente de medios como El Faro, Revista Factum, Salud con Lupa, entre otros, que, en medio de la pandemia, investigaron e hicieron uso del acceso a la información para conocer cómo fueron utilizados los fondos para mitigar la Covid-19.

 

Por otra parte, los medios estatales han perdido su calidad informativa, y por ende su credibilidad, siendo ahora medios de propaganda gubernamental. El periódico gubernamental Diario El Salvador es ejemplo de ello. En los tres medios del Estado han sido contratados una gran cantidad de periodistas que laboraban en medios privados y que hoy también se dedican a la comunicación institucional de algunos ministerios o secretarías.

La Presidenta de APES agrega a esto que la utilización de los medios de comunicación que están en manos del Consejo Nacional de Administración de Bienes (CONAB), por su implicación en casos de corrupción, "se les ha tocado la línea editorial a favor del Gobierno, que es algo muy grave para nuestro país. Se está cooptando instancias como el Instituto de Acceso a la Información Pública, donde se han elegido comisionados de forma discrecional y que no responden al sentido de independencia".

Recientemente, la CIDH incluso otorgó medidas cautelares a favor de 34 miembros identificados del periódico El Faro, una decisión sin precedentes tras los ataques constantes hacia periodistas de este medio que han sido estigmatizados, perseguidos y expuestos incluso en cadena nacional, no solo por el Gobierno de turno y el Presidente, sino también las filas del partido Nuevas Ideas.

todo esto se suma que dentro de dicho partido hay poca transparencia en los procesos internos para elegir a sus representantes; la imposición de candidatos afines a los intereses de la cúpula de su cúpula; la colocación de personas cercanas a Nayib Bukele dentro de la estructura del partido. Todo eso lleva a calificar a Nuevas Ideas como un espacio con un sistema interno antidemocrático, que riñe con las leyes históricas de la política salvadoreña.

Al día de hoy, y poco antes de los comicios electorales, existe una centralización en la figura del Presidente Bukele como símbolo del partido, aunque se ha desligado del mismo. En ese sentido, el sistema de contrapesos y la contraloría ciudadana se pondrá a prueba, para evitar caer en el abismo de un régimen totalitario en donde se violenten aún más los derechos humanos.

¿QUIÉNES SOMOS? • CONTACTO • APÓYANOS PUBLICIDAD • SUSCRIPCIÓN •  POLÍTICA DE PRIVACIDAD • AVISO LEGAL

© 2021 Coyuntura - Todos los derechos reservados - Diseño y Desarrollo Web por Coyuntura

direccion@coyuntura.co | www.coyuntura.co