Pasión, sueños y arte en una república de pájaros


Sin duda alguna Nicaragua es un país donde el arte abraza los corazones de muchos jóvenes que manifiestan su amor a esta práctica con verdadera pasión. Kenia Martínez es una talentosa y sonriente joven de 25 años de edad. Actriz, titiritera y cuenta cuentos. Muy contenta expresa que no se ve haciendo otra cosa que no sea arte.

Desde la edad de 12 años fue incentivada por su mamá a participar en la rifa de media beca para capacitarse con el Grupo de Títeres Guachipilín, uno de los más grandes referentes a nivel nacional e internacional en el teatro de marionetas. "Ahí inicio mi aprendizaje tanto en la creación y manipulación de títeres como en el trabajo de logística. En un principio sentía mucha vergüenza, pero ya he perdido el miedo de los escenarios y muy por el contrario siento que disfruto cada puesta en escena. Así he ido formándome como artista en esta ciudad donde las oportunidades debes construirlas vos mismo" nos dice la joven capitalina.

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En noviembre del 2015 formó, junto a Ana Verónica Sánchez, el Grupo República de Pájaros que en un principio solo se enfocaba en narración oral y canto lírico. El particular nombre del grupo surge del gusto literario y musical de las jóvenes que hacen referencia de unos de los poemas de Carlos Martínez Rivas y la banda musical La Máquina de hacer Pájaros. "Ya con el tiempo que llevamos trabajando hemos logrado incluir técnicas de malabares y una serie de espectáculos de variedad aunque siempre seguimos capacitándonos y queriendo diversificarnos para solidificar aún más el colectivo" resaltó Kenia. También agregó que "el grupo ha tenido gran aceptación por el público que gusta de nuestras obras de títeres y espectáculos circenses, aunque ha sido todo un reto porque la población nicaragüense no tiene el habito de asistir al teatro o peor aún, pagar por ello, y es un poco frustrante porque no le dan el valor que se merece nuestro trabajo".

En octubre del 2017 el grupo presentó en la Sala Experimental del Teatro Nacional Rubén Darío la obra "El diablo y el panadero", una puesta en escena que aborda el tema de la explotación laboral de niños. Tuvo como objetivo el concientizar y sensibilizar a los pequeños sobre el valor subjetivo del dinero.

Sonriendo, Kenia comenta que una vez un grupo de niños creía que los títeres estaban vivos y se sorprendieron al ver que era ella quien los manipulaba. Martínez hace un llamado a los padres de familia a inducir desde temprano en sus hijos el gusto por el teatro, la danza, música y otros espectáculos, y tomar en cuenta que como todo trabajo éste es importante y debe de ser valorado.

Asimismo no debemos dejar de mencionar la participación de esta talentosa joven en la obra de teatro "Pinocho" en la que daba vida al personaje principal recibiendo muchas críticas positivas tanto así que llegó a presentarse durante una larga temporada. Por otra parte esta joven expresa que lograr proyectarse ha sido uno de los más grandes retos para el grupo pues en el país no existen muchos espacios que promuevan el amor al arte y la libre expresión de este.

Para finalizar expresó que "en el largo camino de la vida debemos ir tras de eso que nos apasiona y nos motiva y no detenernos ante los obstáculos que se nos presentan y desde mi interior no tengo la intención de alejarme del arte ni que el arte se aleje de mí y seguir siempre llevando conmigo un poco de música, poesía y danza para seguir; ser parte de esta República de Pájaros".

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