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CxL y sus números rojos

Una fuerza sin poder político
 

Los números oficiales del Consejo Supremo Electoral (CSE), aunque carecen de credibilidad, permiten analizar el poder demográfico con el que cuentan las fuerzas políticas opositoras al régimen de Daniel Ortega, quienes, a pesar de los números, nunca han apostado por la unidad. En cambio, la mezquindad y los intereses personales y partidarios siguen dandole ventaja al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

 

Tal es el caso de Ciudadanos por la Libertad (CxL), quienes se han autoproclamado como el "vehículo electoral" de la oposición del régimen de Daniel Ortega, pero no cuentan con la fuerza necesaria para al menos defender el voto popular en los comicios del 07 de noviembre.

 

La dirigencia de dicho partido decidió no claudicar a su participación en los comicios generales, a pesar de que el Estado de Nicaragua aún no brinda las condiciones mínimas para llevar a cabo un proceso transparente y libre. Tras reuniones infructuosas con la Coalición Nacional, con trabas ideológicas de por medio, este partido de derecha decidió establecer una alianza electoral de hecho con la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), incluyendo luego al regional Partido Movimiento de Unidad Costeña (PAMUC).

 

Se declararon listos, con estructuras territoriales para la promoción y defensa del voto a nivel nacional. Sin embargo, desde que el CSE le otorgó la personería jurídica en mayo de 2017, CxL solo ha participado en dos procesos electorales, obteniendo números poco favorables. En la actualidad, es la tercera fuerza política en el país, con márgenes de diferencia abismales en comparación con el partido de gobierno, a quienes pretenden derrotar.

 

Este partido, que e