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Masaya, principal proveedor de artesanías para "la gorra" de la "Purísima", enfrenta bajas ventas

Artesanos trabajaron desde antes de noviembre y aunque asumieron alzas en la materias primas para no subirle a sus productos, no vendieron lo que esperaban. Algunas explicaciones: hay familias que hacen el rezo en familia, debido a la falta de empleos y la carestía de la vida, y "la invasión del plástico".


Por Voces En Libertad | @VocesNi

Política, cultura y economía

Masaya, Nicaragua
Matracas, yoyos y flautas que se reparten en la "Purísima" de Nicaragua | Fotografía de Voces En Libertad
Matracas, yoyos y flautas que se reparten en la "Purísima" de Nicaragua | Fotografía de Voces En Libertad


La tradicional "Gritería" en honor a la Inmaculada Concepción de María, no solo es una fiesta religiosa que alegra a las familias católicas nicaragüenses dentro y fuera del país centroamericano, sino que es también considerada por muchos una festividad cultural de diversos pueblos y comunidades. Masaya está entre ellos. Este departamento, el más pequeño y uno de los más poblados del país, es reconocido por tener la mayor cantidad de artesanos de Nicaragua. En casi tres siglos de tradición, para las y los artesanos de esta ciudad, la Gritería es también una de las temporadas económicas más altas debido a la venta de los productos propios de esta fiesta mariana, como son los chichiles, los indios, los pitos, las matracas, las muñecas de trapo, las canastas y las maracas.


Doña "Marcela" es una artesana originaria del barrio indígena de Monimbó, en Masaya. Cuenta con más de 30 años en este oficio y aún así, es una de las más jóvenes de la localidad. Con su trabajo de artesana no sólo ha sacado adelante a su familia, sino que también ha logrado rescatar aquellas artesanías tradicionales y propias de diciembre para esta festividad mariana.


Artesanos "arrancaron temprano"


Cada año, doña Marcela y su familia trabajan en la elaboración de estos productos artesanales. Todos empiezan a laborar desde meses antes de iniciar con la novena en honor a la "Purísima", el 28 de noviembre de 2023. Para Monimbó y sus artesanos, los chichiles, las canastitas, los pitos, las maracas, las muñecas de trapo, los indios y las matracas, aún representan las costumbres de nuestro pueblo y son como el alma de la Gritería.


Es por ello que Masaya, no solamente es la cuna de los artesanos, sino que también es por excelencia, el mayor productor y distribuidor de estos productos tradicionales para la Gritería en todo el país. No obstante, este 2023, a diferencia de los años anteriores, los artesanos han registrado una baja en sus ventas, admite doña Marcela.


"Estuvo bastante baja la venta (este año) de todo lo que es tradicional, es más, creo que nos vendríamos a ‘pique’ muchos artesanos si no vendemos algo más hoy (este jueves 07 de diciembre) y mañana (08 de diciembre). A mi me quedaron bastantes productos la verdad, tengo chichiles, muñecas, llaveros, y otros", señaló la artesana.


Para un economista local, el problema es que hay familias que debido al espiral alcista de todo el año, la falta de empleos y las migraciones, algunas familias no podrán celebrar la tradición. "Sé de familias que harán el rezo en familia, no hubo dinero para las gorras, que son las regalías a los creyentes. Hay quienes también creen que debe ser más una actividad religiosa con todo lo que vive el país", aseguró el especialista, consultado bajo anonimato.


Lo que dice el economista, se relaciona a la crisis social y política, la represión gubernamental contra los ciudadanos y el ataque a la iglesia católica que incluso, ha prohibido la salida de la imágen de la Virgen en algunas ciudades como Granada. Este año, 12 sacerdotes que estaban en prisión fueron expulsados al Vaticano y todavía el

obispo Rolando Álvarez es rehén del régimen.

Artesanos mantuvieron precios


La artesana explicó que los precios de las artesanías alusivas a la Purísima se han mantenido en comparación al año pasado, a pesar del alto costo de la materia prima y el alza en la canasta básica que los ahoga como ahoga a todas las familias nicaragüenses.


Informó por ejemplo que una "gruesa" de chichiles, que son 12 docenas, es decir, 144 unidades, se comercializa en C$950 córdobas, y en el caso de una "gruesa" de canastitas, se cotiza en C$200 córdobas. Igual que el año pasado. Las 100 unidades de pitos se ofrecen en C$200 córdobas, y C$300 córdobas las 12 unidades de maracas. En el caso de las 12 unidades de matracas, cuestan C$500 córdobas, igual que las 100 unidades de "indios".


Otro problema es que pese a que las artesanías tradicionales de Masaya no subieron, algunas familias que celebran rezos, prefirieron la compra de artículos plásticos, que han desplazado de a poco a las artesanías que integraron por años la "gorra" de la Gritería.


De acuerdo a un sondeo realizado en diferentes comercios de este tipo de productos, las 100 unidades de tazas pequeñas de plástico se ofrecían en C$1,000 córdobas al igual que los 100 platos. En el caso de los vasos, estos se encuentran a C$1,200 córdobas las 100 unidades, y C$2,800 córdobas el 100 de pequeños contenedores individuales.


La invasión del plástico, una amenaza


Doña Marcela asegura que la invasión de productos de origen plástico no solo amenaza a la tradicional gorra o "brindis" de artesanías de Masaya, sino que también peligra el interés de las familias nicaragüenses por rescatar las costumbres nicaragüenses. "La tradición es dar lo que es propio, porque es un brindis de costumbre", señaló la fuente.


Blanca Córdoba, una tradicionalista de Masaya, confirma que desde hace varios años en su familia se rompió la tradición de regalar pitos, indios, matracas y canastitas y que han reemplazado las regalías por artículos de plástico y granos básicos. A pesar que su familia ha celebrado la Gritería por más de seis décadas consecutivas para rescatar la tradición de sus antepasados, en la actualidad, ya no se reparte nada alusivo a las artesanías de esta ciudad.



"Es una cuestión de moda, es cierto, el plástico ha desplazado a las canastitas, chichiles, pitos, casi no danos nada de eso. Las panas y los baldes cambiaron la gorra, ahí tienen razón y nos apena siendo nosotros masayas. Pero si hay algo que no cambiamos son las cajetas y el gofio", manifestó Córdoba.


La tradicionalista, quien se siento muy orgullosa de su fe a la Virgen María, también afirma que en los últimos seis años, ha celebrado la Purísima con la ayuda de dos de sus hijos que viven en Costa Rica y quienes dejaron el país ante la falta de empleos y la carestía de la vida. Desde entonces, para esta familia las remesas internacionales representan el 80 % del gasto total para la Gritería. "La verdad sin ese apoyo de mis hijos, no podría celebrarla", indicó.


"La dulce Gritería"


Pero Masaya, no sólo elabora las artesanías para la gorra de la Purísima, también le pone el sabor dulce a la festividad con las cajetas, un infaltable producto en el brindis de las fiestas marianas. Esta ciudad es uno de los más grandes productores de cajetas en diferentes tamaños, sabores y colores.


En Monimbó por ejemplo, se encuentra "la calle de las cajetas". Su reconocimiento se debe a la familia de doña Rafaela Vanegas Pérez, quien junto a sus hijos, se dedica desde hace más de cuatro décadas a la elaboración y comercialización de cajetas en sus talleres artesanales.


Algunas de sus especialidades son las cajetas de leche, cajetas de coco, ayote en miel, coyolito, cajeta de frijol, caramelo y paleta rayada, gofio, piñonate, entre otros. Doña Rafaela asegura que con "su ingenio", aprendió a elaborar 40 tipos de dulces tradicionales, y con el pasar de los años, también se dedicó a la elaboración de churros de harina, tostadas y yuquitas.


En este lugar, la venta es al detalle o al por mayor. El gofio cuesta C$3 córdobas y C$300 córdobas las 100 unidades. En el caso de los churros, otro dulce integrante de las purísimas en Nicaragua, la bolsa de 100 unidades cuesta C$30 córdobas. En el caso de las panas y canastas de cajetas, estas se cotizan en C$30 y C$35 córdobas cada una, respectivamente.


Mediante un sondeo en el mercado "Ernesto Fernández" de Masaya, esta Redacción constató que la docena de naranja dulce y de banano, que son dos productos también "infaltables" en la gorra de la Gritería nicaragüense, se encuentran a C$25 y C$20 córdobas, respectivamente


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