top of page

La "era Laura" ya comenzó. Costa Rica inicia nueva etapa marcada por el continuismo, la seguridad y la tensión institucional

  • hace 2 días
  • 5 Min. de lectura

La victoria de Fernández también tiene una dimensión simbólica compleja. Será la segunda mujer en gobernar Costa Rica después de Laura Chinchilla, pero ambas representan proyectos políticos profundamente distintos. Chinchilla llegó al poder en 2010 respaldada por el oficialismo de entonces, aunque desarrolló rápidamente un perfil propio. Su administración estuvo marcada por políticas de seguridad, reformas educativas y una agenda internacional activa, aunque también enfrentó severas críticas internas y una caída histórica en popularidad.


Por Jairo Videa | @JairoVidea

San José, Costa Rica
La presidenta costarricense Laura Fernández juró sobre una Biblia (abajo) y una Constitución Política (arriba), en el traspaso del Poder Ejecutivo de 2026. La segunda mujer en el cargo | Fotografía de AFP por Martin Bernetti
La presidenta costarricense Laura Fernández juró sobre una Biblia (abajo) y una Constitución Política (arriba), en el traspaso del Poder Ejecutivo de 2026. La segunda mujer en el cargo | Fotografía de AFP por Martin Bernetti

Costa Rica atraviesa uno de los cambios políticos más profundos de las últimas décadas. La llegada de Laura Fernández Delgado a la Presidencia no representa únicamente una alternancia democrática: simboliza la consolidación de un proyecto político que busca redefinir el modelo institucional costarricense, reconfigurar el equilibrio de poderes y prolongar la influencia del presidente saliente, Rodrigo Chaves, más allá de su mandato constitucional.


Con apenas 39 años, Fernández se convirtió en la segunda mujer en ocupar el Poder Ejecutivo de Costa Rica y la primera en lograrlo en primera vuelta desde hace más de una década. Su triunfo no fue aislado ni accidental. Fue la continuación de un movimiento político construido alrededor del "chavismo" costarricense y bajo la sombra del "bukelismo" salvadoreño. Una narrativa antisistema, confrontativa con las élites tradicionales y enfocada en capitalizar el descontento ciudadano frente a la inseguridad, la burocracia y el desgaste de los partidos históricos.


La ahora mandataria llegó al poder bajo la bandera del Partido Pueblo Soberano, agrupación oficialista que surgió como vehículo político del proyecto de Chaves y que logró posicionarse como la principal fuerza del Congreso costarricense. Aunque el oficialismo no alcanzó la mayoría calificada necesaria para reformar la Constitución sin alianzas, sí consiguió una presencia parlamentaria suficiente para impulsar transformaciones estructurales y dominar la agenda pública.


¿Deseas ampliar la información?

Suscríbete a coyuntura.co para seguir leyendo esta entrada exclusiva.

⌨️  Alimenta tu lado crítico y respalda nuestra misión como medio independiente
Publicidad:
Publicidad:
⌨️ Suscríbete en COYUNTURA, regala periodismo de calidad y alimenta tu lado crítico

EN DIRECTO

Siga nuestra nueva línea de tiempo, minuto a minuto, con noticias e información en breve. Está pasando, en Centroamérica y el mundo.

Publicidad:
Publicidad:
EN DIRECTOAula Magna
00:00 / 01:04
Aula Magna | La radio y plataforma de podcasts de COYUNTURA

AHORA: Programación regular
EN CABINA: Hasta las 11:00 a.m.

COYUNTURA ahora también en una #PortadaDiaria:

Portada Diaria de COYUNTURA | Lunes 18 de mayo de 2026
bottom of page