Lionel Messi, el penalti imposible y una Argentina que sigue viviendo de su leyenda
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Los números ayudan a entender el fenómeno. El argentino ha convertido 114 de los 148 penaltis que ha ejecutado entre clubes y selección durante su carrera (sin incluir tandas). Eso representa un 77 % de efectividad. En cualquier jugador sería un porcentaje notable. En Messi, resulta casi... corriente. La media internacional de acierto en penaltis durante las últimas dos décadas ronda precisamente ese porcentaje. Es decir, el mejor futbolista del planeta deja de ser extraordinario cuando se enfrenta únicamente al arquero. Es el único aspecto del juego donde no domina claramente a los demás.
Por Redacción Central | @CoyunturaNic
Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica

Hay una paradoja que acompaña a Lionel Messi desde hace más de dos décadas. El futbolista argentino que ha redefinido los límites del juego, que convirtió lo extraordinario en costumbre y que parece capaz de resolver cualquier problema con un balón en los pies, sigue encontrando un obstáculo donde casi todos esperan lo más sencillo: el punto de penalti.
A once metros de la portería, con un único rival enfrente y el balón completamente detenido, el mejor jugador de su generación deja de parecer invencible. Allí, donde muchos delanteros encuentran una rutina, Messi encuentra una batalla.
El Mundial 2026 volvió a recordarlo.
En los octavos de final frente a Egipto, con Argentina perdiendo por 1-0 y al borde de una eliminación que habría sacudido el torneo, el capitán argentino volvió a fallar desde los once metros. Su disparo, raso y colocado hacia la izquierda del guardameta, fue adivinado y detenido. Durante unos segundos, el estadio quedó en silencio. También Messi.
No era un error cualquiera.
Era su cuarto penalti fallado en ocho lanzamientos durante los Mundiales, sin contar las tandas de desempate. Ningún futbolista en los 96 años de historia de la Copa del Mundo ha desperdiciado tantos penaltis durante el tiempo reglamentario.
Y, sin embargo, pocas veces un fallo explicó tan bien quién es Lionel Messi.
El único lugar donde Messi parece humano
Los números resultan sorprendentes para un futbolista cuya carrera parece escrita fuera de cualquier lógica.
Messi ha convertido 114 de los 148 penaltis que ha ejecutado entre clubes y selección —sin incluir tandas—, un 77 % de efectividad.
La cifra, lejos de ser mala, es prácticamente idéntica al promedio mundial de los grandes lanzadores durante las últimas dos décadas.
Es decir, justamente en el único gesto técnico donde la mayoría de los futbolistas son parecidos, Messi también lo es.
Todo lo demás lo hace mejor que cualquiera.
Los regates.
La conducción.
La visión.
Los pases imposibles.
Los tiros libres.
La definición en movimiento.
La lectura del espacio.
Pero desde el punto de penalti desaparecen casi todas esas virtudes.
Ya no existen los cambios de ritmo.
No hay combinaciones.
No hay improvisación.
Solo queda un golpeo.
Y, paradójicamente, ahí es donde el extraterrestre vuelve a parecer terrenal.
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