Conflicto geopolítico y alza del petróleo presionan la inflación en Guatemala mientras el país busca mejorar su perfil ante los mercados internacionales
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En los últimos años, el mercado petrolero ha mostrado episodios de sobreoferta. Durante 2025, la producción mundial alcanzó aproximadamente 106 millones de barriles diarios, mientras que la demanda se situó en torno a los 103.6 millones de barriles. Esto generó un excedente cercano a los 2.7 millones de barriles diarios. Para 2026, las proyecciones indican que la oferta global podría llegar a 108 millones de barriles diarios, mientras que la demanda se ubicaría cerca de los 105 millones.
Por Redacción Central | @CoyunturaNic
Ciudad de Guatemala, Guatemala

El reciente incremento en los precios de la gasolina y el diésel en Guatemala comienza a generar repercusiones en la economía nacional. Autoridades del Banco de Guatemala (BANGUAT) y de la Junta Monetaria (JM) confirmaron que el encarecimiento de los combustibles, asociado a tensiones geopolíticas internacionales y a la volatilidad del mercado petrolero, provocará presiones inflacionarias en los próximos meses, con efectos que podrían trasladarse a distintos sectores de la economía.
Durante una conferencia de prensa ofrecida el lunes 09 de marzo de 2026, los funcionarios explicaron que el aumento en el precio del galón de gasolina y diésel ya comenzó a trasladarse a los consumidores y a las empresas, lo que implica un incremento inmediato en los costos operativos de múltiples actividades productivas. Este fenómeno corresponde a lo que los economistas denominan "efectos de primera vuelta", es decir, el traslado directo del aumento en el precio del petróleo hacia los combustibles que utilizan hogares, transporte y empresas.
Sin embargo, las autoridades también anticiparon la aparición de efectos de "segunda vuelta", que se manifiestan cuando el encarecimiento de los combustibles se refleja en otros productos y servicios de la economía, particularmente en la cadena de producción y distribución de alimentos. Esto ocurre debido a que los combustibles son un insumo clave en el transporte, la producción agrícola y los procesos industriales.
Inflación muestra señales de aceleración
Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) evidencian que el ritmo inflacionario ya presenta un aumento. En febrero, la inflación interanual se ubicó en 1.56 %, superior al 0.96 % registrado en enero. En tanto, la inflación intermensual alcanzó 0.39 %, mientras que la inflación acumulada en lo que va del año se sitúa en 0.16 %.
Aunque el nivel de inflación continúa relativamente bajo en comparación con otros países, las autoridades del banco central reconocieron que el encarecimiento de los combustibles podría intensificar la presión sobre los precios internos en marzo y en los meses posteriores.
Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala, y el vicepresidente de la institución, Alfredo Blanco Valdés, señalaron que aún no es posible estimar con precisión cuánto aumentará la inflación como consecuencia de la actual crisis petrolera. El impacto dependerá, principalmente, de la duración y la intensidad del conflicto geopolítico que está alterando el mercado energético global.
El estrecho de Ormuz y la vulnerabilidad del mercado petrolero
Durante la sesión de la Junta Monetaria celebrada el miércoles 04 de marzo de 2026, los equipos técnicos presentaron diversos análisis sobre la producción, el consumo y la oferta global de petróleo, así como sobre los factores geopolíticos que influyen en su precio.
Uno de los puntos centrales de preocupación es el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de hidrocarburos. Aproximadamente el 20 % del suministro mundial de petróleo pasa por este corredor marítimo, lo que equivale a unos 20 millones de barriles diarios.
A escala global, la producción total de petróleo ronda los 100 millones de barriles por día. El volumen que transita por el estrecho de Ormuz subraya la importancia de esta vía para el equilibrio energético internacional.
Las autoridades explicaron que cualquier interrupción o restricción en esta ruta obliga a los cargueros petroleros a utilizar trayectos alternativos más largos y costosos, lo que encarece el transporte del crudo y, en consecuencia, el precio final del combustible.
Aunque el conflicto involucra directamente a tres países, los analistas advierten que sus repercusiones ya afectan a otras naciones del Medio Oriente. Existe el riesgo de que la crisis evolucione hacia un conflicto regional, aunque por ahora las autoridades consideran que esa posibilidad no tiene una probabilidad elevada.
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