Consejo Anticorrupción asumirá un papel clave en la investigación institucional y la capacitación estatal en Honduras
- 16 feb
- 4 Min. de lectura
Lo que ha llamado la atención de analistas y observadores políticos consultados por este medio es la disposición abierta del gobierno actual para trabajar con sectores de sociedad civil que antes se encontraban en franca oposición al oficialismo. El procurador general de la República, Dagoberto Aspra, destacó que el Ejecutivo está escuchando las preocupaciones planteadas por el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y buscando sinergias con la OABI para enfrentar la crisis institucional heredada.
Por Jairo Videa | @JairoVidea
Tegucigalpa, Honduras

En un giro que desafía líneas tradicionales de división política en Honduras, la abogada Gabriela Castellanos, dirigente del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) —hasta hace poco considerada adversaria de la expresidenta Xiomara Castro en debates públicos sobre transparencia y gestión estatal— participa ahora de forma pública y estrecha con funcionarios clave del gobierno del presidente Nasry "Tito" Asfura para enfrentar una de las crisis institucionales más graves de los últimos años.
Castellanos, cuyo activismo anticorrupción y cuestionamientos a distintos gobiernos hondureños la hicieron una figura incómoda para administraciones de distinta orientación política, fue recibida este lunes 16 de febrero de 2026 por autoridades de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI) y la Procuraduría General de la República, con el objetivo explícito de revisar demandas, embargos y el estado general de esa dependencia del Estado.
La reunión tuvo lugar en medio de una situación crítica: la OABI enfrenta un embargo sobre sus cuentas que supera los 90 millones de lempiras, un monto que, según la directora de la entidad, Elizabeth Rodríguez, limita severamente su operatividad y su capacidad de administración de bienes incautados.
Crisis financiera y judicial en una institución clave
La OABI, organismo encargado de administrar bienes decomisados por la justicia por delitos como corrupción y narcotráfico, enfrenta además más de 240 demandas judiciales que han desviado el rumbo de su presupuesto y operaciones. El patrón repite con insistencia que una sola jurisdicción judicial ha sido responsable de la mayoría de estos procesos, una situación que sus autoridades consideran irregular y que ha motivado denuncias por posibles delitos como prevaricato o abuso de autoridad.
Rodríguez ha advertido que la falta de recursos humanos, tecnológicos y de un registro sistematizado de bienes impide avanzar en la recuperación de activos controlados por terceros y en la modernización institucional.
Este escenario ha sido descrito por actores públicos como reflejo del debilitamiento de la gestión institucional acumulado en administraciones pasadas. Según fuentes de la Procuraduría General consultadas por COYUNTURA, varias secretarías y entidades del Estado fueron dejadas con un funcionamiento erosionado, sin fondos suficientes y sin capacidad de crecimiento operativo.
La alianza institucional que reconfigura el CNA
La presencia activa del CNA en este proceso marca un cambio relevante para la organización civil. Fundado en 2005 como un organismo independiente dedicado a denunciar y combatir la corrupción en Honduras, el CNA alcanzó notoriedad a partir de 2014 bajo la dirección de Castellanos por el volumen de casos presentados ante el Ministerio Público (MP) y la presión pública ejercida sobre figuras políticas de distintos signos.
Ahora, es la propia Gabriela Castellanos quien encabeza veedurías, auditorías y programas de capacitación con entidades estatales, una estrategia que, según sus palabras, responde a la necesidad de fortalecer las instituciones y profesionalizar sus estructuras frente a la escasez de recursos y personal.
"Sabemos que (las instituciones hondureñas) necesitan personal, no hay presupuesto para contratar más, y no se tienen registrados cada uno de los bienes del Estado; eso es altamente preocupante", manifestó Castellanos hoy en declaraciones públicas.
Juicios políticos y debates sobre rendición de cuentas
La directora del CNA ha ido más allá en sus críticas, al sugerir que funcionarios de alto perfil —incluyendo al fiscal general, Johel Zelaya, y al consejero electoral izquierdista Marlon Ochoa— podrían ser objeto de juicios políticos por la situación de las instituciones públicas y la supuesta pérdida de operatividad en funciones esenciales.
Este señalamiento se suma a debates más amplios sobre la rendición de cuentas, la independencia judicial y el papel de la sociedad civil en la reconstrucción del Estado hondureño. Para analistas políticos, la interlocución directa entre una organización civil histórica en temas de corrupción y un gobierno que extendió una mano para cooperar simboliza una nueva fase en la relación entre sociedad civil y administración pública. Aunque para otros podría también representar tensiones sobre independencia y agendas institucionales en momentos en que Honduras busca consolidar confianza en sus mecanismos de justicia y administración de recursos públicos.
Que el CNA ahora participe de manera formal en auditorías, capacitaciones y veeduría técnica con órganos del Estado pone sobre la mesa una discusión de fondo: ¿es este un movimiento de unidad nacional para rescatar instituciones debilitadas, o representa un cambio en la tradicional independencia crítica de una organización ciudadana? Sea como fuere, la situación señala un punto de inflexión en el que los roles entre sociedad civil, Estado y fiscalización parecen entrelazarse de formas inéditas en la historia reciente de Honduras.
Lo cierto es que, frente a la magnitud del reto —una institución paralizada, embargos significativos, demandas que agotan recursos y un entramado judicial bajo escrutinio—, la suma de esfuerzos se convierte en una necesidad pragmática para enfrentar un problema estructural mayor.
En COYUNTURA, cada noticia y día de trabajo es un acto de valentía respaldado por personas, procesos, fuentes, documentos y perspectivas confiables, contrastadas y diversas, aunque muy a menudo debemos proteger la identidad de quienes informan y/o comentan. Pero la censura, la crisis económica y los obstáculos estatales y de seguridad no detienen a nuestra Redacción; seguimos informando con determinación, desde Centroamérica. Si has sufrido violaciones a tus derechos por un Estado centroamericano, o si quieres contar una historia, contáctanos a través de direccion@coyuntura.co o mediante la burbuja de mensajes en la parte inferior del medio.
Por otro lado, no te pierdas AULA MAGNA, nuestra radio en línea y plataforma de podcasts para la región y su gente, donde el periodismo y el entretenimiento se fusionan las 24 horas del día.
Juntos, construimos el puente de la verdad y la democracia, por eso ten en consideración adquirir una membresía de nuestro programa para socias y socios, con beneficios y servicios digitales únicos.

















