top of page

Daniel Ortega y los ayatolás: memorias de una amistad "incorruptible" de casi medio siglo

  • 10 mar
  • 9 min de lectura

El rosario de acuerdos incluye anuncios ambiciosos —puertos de aguas profundas, refinerías, suministros energéticos pagados por trueque— que en la práctica han quedado en papeles o en promesas públicas. Proyectos como el puerto caribeño o la refinería "El Supremo Sueño de Bolívar" han sido reiterados en mítines y firmas, pero en la evaluación periodística y técnica aparecen como emblemáticos de una política de anuncios grandilocuentes y escasa ejecución. El balance es elocuente: de las decenas de proyectos anunciados en distintos momentos, apenas se concretaron iniciativas menores, como la construcción de un policlínico en Managua.


Por Juan Daniel Treminio | @DaniTreminio

Managua, Nicaragua
En una imagen de archivo, de izquierda a derecha: Daniel Ortega, dictador de Nicaragua; Hugo Chávez, exdictador de Venezuela; Mahmud Ahmadineyad, exmandatario de Irán | Fotografía de AFP
En una imagen de archivo, de izquierda a derecha: Daniel Ortega, dictador de Nicaragua; Hugo Chávez, exdictador de Venezuela; Mahmud Ahmadineyad, exmandatario de Irán | Fotografía de AFP

En 1979, dos revoluciones ciudadanas irrumpieron en extremos opuestos del mapa mundial. En Nicaragua, la insurrección que derribó a la dinastía somocista fue impulsada por una amplia coalición social que incluía campesinos, estudiantes, sectores urbanos y parte del empresariado. Ese mismo año, en Irán, un movimiento encabezado por el ayatolá Ruhollah Khomeini puso fin al régimen del Sah (Mohammad Reza Pahlavi) y dio origen a la República Islámica de Irán, un sistema teocrático con una estructura política e institucional profundamente marcada por la autoridad religiosa.


A lo largo de décadas, el eterno secretario general del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, ha insistido en presentar ambos procesos como fenómenos paralelos. Según su narrativa, la revolución nicaragüense y la revolución islámica serían "rebeliones gemelas", unidas por la coincidencia temporal y por su oposición declarada a la influencia de Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.) y al "orden político" occidental.


Sin embargo, la afinidad institucional y partidaria entre Managua y Teherán no se consolidó plenamente sino hasta casi tres décadas después, cuando Ortega regresó al ahora Órgano Ejecutivo en el año 2007 tras dieciséis años fuera de la extinta Presidencia. Desde entonces, la relación entre ambas administraciones se ha profundizado en el terreno diplomático, simbólico, ideológico y estratégico, mientras el sistema estatal nicaragüense experimentaba una transformación acelerada hacia un modelo de concentración absoluta del poder.


De coincidencia histórica a alianza política


El "triunfo" del Frente Sandinista en julio de 1979 marcó el inicio de un proceso político que se presentó como una revolución popular contra la dictadura de la familia Somoza. Ese mismo año, en febrero, la revolución iraní liderada por Khomeini instauró un nuevo régimen basado en la doctrina del liderazgo religioso.


Aunque ambos procesos surgieron de contextos radicalmente distintos —uno de carácter nacionalista y de izquierda latinoamericana, el otro inspirado en el islam político—, Ortega ha insistido durante décadas en destacar sus similitudes. La narrativa oficial sostiene que ambos pueblos enfrentaron al "imperialismo" y que sus revoluciones se desarrollaron bajo una misma lógica de "resistencia".


Durante los años ochenta, en pleno contexto de la Guerra Fría, la coincidencia ideológica entre el sandinismo y el nuevo régimen iraní fue más retórica que estructural. Nicaragua estaba inmersa en el conflicto armado contra la contrarrevolución financiada por Estados Unidos, mientras Irán se encontraba en guerra con Irak.


"No obstante, esa afinidad discursiva sirvió como base para una relación política, familiar y estética que décadas después sería presentada por ambos gobiernos como estratégica e irreversible", explica Karen P., docente universitaria consultada por esta Redacción.


El regreso de Ortega y la consolidación del eje Managua–Teherán


La relación bilateral adquirió mayor visibilidad a partir de 2007, cuando Ortega regresó a la que hoy se conoce como Copresidencia tras ganar con un margen mínimo las elecciones del año anterior. Desde ese momento, la política exterior nicaragüense comenzó a redefinirse en torno a alianzas con gobiernos que mantenían tensiones abiertas con Washington.


En ese contexto, Irán, Rusia, Corea del Norte y China pasaron de ser aliados simbólicos a convertirse en socios relevantes dentro del discurso internacional y local del sandinismo.


Ese mismo año, Ortega viajó a Teherán para reunirse con el entonces presidente iraní Mahmud Ahmadineyad. La visita incluyó ceremonias oficiales y anuncios de cooperación bilateral en diferentes áreas, desde energía hasta infraestructura. Ambos mandatarios reforzaron la idea de que sus países compartían un mismo proyecto de resistencia frente a las presiones internacionales.


El 10 de junio del año 2007, a menos de seis meses de haber asumido el Ejecutivo de Nicaragua nuevamente desde su derrota electoral de 1990, Daniel Ortega se entrevistó con Alí Jamenei, líder supremo de Irán, asesinado en marzo de 2026 en los bombardeos de Estados Unidos e Israel | Fotografía cortesía
El 10 de junio del año 2007, a menos de seis meses de haber asumido el Ejecutivo de Nicaragua nuevamente desde su derrota electoral de 1990, Daniel Ortega se entrevistó con Alí Jamenei, líder supremo de Irán, asesinado en marzo de 2026 en los bombardeos de Estados Unidos e Israel | Fotografía cortesía

Durante los años siguientes, Managua y Teherán firmaron diversos acuerdos y memorandos de cooperación, muchos de ellos presentados como "iniciativas de gran alcance". Sin embargo, la mayoría de esos proyectos nunca se materializaron.


Promesas de cooperación que nunca se concretaron


Entre los proyectos anunciados tras el acercamiento diplomático de 2007 destacó la propuesta de construir un puerto de aguas profundas en el Caribe nicaragüense con apoyo iraní y venezolano. La iniciativa fue presentada como una obra estratégica para transformar la infraestructura portuaria del país centroamericano.


Casi dos décadas después, el proyecto nunca pasó de la etapa de planificación, según verificación de COYUNTURA.


De los múltiples acuerdos firmados durante ese período, el único proyecto concreto fue la construcción de un policlínico en el barrio Villa Libertad de Managua. Otros anuncios, como inversiones energéticas o acuerdos petroleros, tampoco se materializaron.


En mayo de 2022, Ortega volvió a anunciar nuevas iniciativas de cooperación durante una reunión con el entonces ministro iraní de Petróleo, Javad Owji. Entre las propuestas destacaba la "reactivación" del proyecto de refinería "El Supremo Sueño de Bolívar", una iniciativa originalmente promovida por el fallecido dictador venezolano Hugo Chávez.


También se planteó un mecanismo de intercambio comercial mediante el cual Nicaragua recibiría combustibles iraníes y pagaría con productos nacionales. Hasta ahora, esos compromisos tampoco se han concretado.


Un vínculo político con escasa base económica


A pesar de la intensidad del discurso político en los años 2023, 2024 y 2025, el intercambio comercial entre Nicaragua e Irán es prácticamente inexistente. "No existen datos ni evidencias sustanciales", explica un economista exiliado en Costa Rica, consultado bajo anonimato por "temor a represalias".


Según números del Banco Central de Nicaragua (BCN), durante 2025 el único producto exportado al país persa fue café. Irán adquirió 19,300 kilogramos por un valor aproximado de 129,500 dólares estadounidenses.


La cifra resulta marginal si se compara con los ingresos totales obtenidos por Nicaragua por exportaciones de café ese mismo año, que superaron los 918 millones de dólares.


En sentido inverso, las estadísticas oficiales no registran importaciones nicaragüenses procedentes de Irán. Este contraste revela que la relación bilateral tiene un carácter predominantemente político e ideológico, más que económico. "Luchas ideológicas sobre necesidades públicas", dice Karen.


El discurso de la "resistencia"


La visita del entonces presidente iraní Ebrahim Raisi a Managua en junio de 2023 representó uno de los momentos más visibles del acercamiento entre ambas autocracias. Durante su gira por América Latina —que también incluyó Cuba y Venezuela—, Raisi sostuvo reuniones con Ortega y con la copresidenta y vocera del FSLN, Rosario Murillo.


En su intervención pública, el mandatario iraní destacó las supuestas similitudes entre la revolución islámica y la revolución ciudadana de 1979 en Nicaragua. Ambas, según afirmó, habrían surgido de la lucha contra el imperialismo y de la búsqueda de independencia política.


El expresidente iraní, Ebrahim Raisi, junto al sandinista Daniel Ortega en Managua, en el año 2023 | Fotografía cortesía
El expresidente iraní, Ebrahim Raisi, junto al sandinista Daniel Ortega en Managua, en el año 2023 | Fotografía cortesía

Raisi también defendió el sistema político iraní, al que calificó como democrático, y acusó a las potencias occidentales de hipocresía en materia de derechos humanos. "Los que en el Occidente y en los Estados Unidos pretenden ser democráticos y defender la democracia actúan al revés y no respetan a los países y a los Gobiernos que siempre son elegidos con el voto popular de sus pueblos. Ellos mienten sobre sus pretensiones de la democracia y de derechos humanos. Hemos presenciado muchas muestras de la violación de derechos humanos en diferentes partes del mundo, perpetrados por los norteamericanos y por el imperialismo mundial. Estados Unidos quería paralizar a nuestro pueblo a través de las amenazas y sanciones, pero nuestro pueblo no se paralizó en su camino, y convirtió las amenazas y las sanciones en oportunidades, y a través de esas oportunidades logró grandes avances en diferentes áreas", dijo el exmandatario iraní.


El discurso reforzó una narrativa común en la diplomacia de ambos países: la idea de que las sanciones internacionales y las presiones políticas forman parte de una confrontación global entre potencias occidentales y gobiernos que se presentan como resistentes.


Durante esa visita se firmaron tres memorandos de entendimiento, entre ellos la creación de una comisión intergubernamental destinada a impulsar cooperación económica, comercial y científica.


"Desde el inicio de la victoria de la revolución islámica en Irán ha existido una excelente relación fraterna con nuestros hermanos de la revolución sandinista de Nicaragua. Nuestras relaciones no son relaciones habituales-tradicionales. Son relaciones completamente estratégicas. Nosotros queremos incrementar y profundizar nuestras relaciones en todas la áreas políticas, económicas, culturales y en todos los ámbitos, sobretodo en materia de ciencia y tecnología", agregó.


El intercambio estratégico: aprender a evadir sanciones


Más allá de los acuerdos económicos, algunos analistas consideran que la principal utilidad de la relación con Irán para el régimen nicaragüense ha sido el intercambio de experiencias en materia de evasión de sanciones internacionales.


Irán ha enfrentado restricciones económicas impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea durante décadas debido a su programa nuclear y a acusaciones de apoyo a organizaciones armadas.


De acuerdo con especialistas, esa prolongada experiencia habría permitido desarrollar mecanismos financieros y comerciales para operar bajo presión internacional.


Según el exdiputado Eliseo Núñez, ese "conocimiento" habría sido trasladado al círculo de poder de Ortega y Murillo, particularmente después de que Estados Unidos y la Unión Europea impusieran sanciones a funcionarios y empresas vinculadas al régimen nicaragüense por violaciones a los derechos humanos, tras la crisis múltiple iniciada en abril de 2018.


Irán y Rusia han intentado incluso promover sistemas financieros alternativos al sistema bancario internacional basado en los acuerdos de Basilea. Sin embargo, esas iniciativas no han logrado consolidarse debido a la presión de los mercados y a la influencia económica de Estados Unidos.


Daniel Ortega y Mahmud Ahmadineyad tomados de la mano | Fotografía de Getty Images
Daniel Ortega y Mahmud Ahmadineyad tomados de la mano | Fotografía de Getty Images

"Nada puede obstaculizar el fortalecimiento de la cooperación entre nuestros dos países que estarán juntos y el enemigo no podrá hacer nada contra ellos", dijo Mahmud Ahmadineyad, expresidente iraní, en junio de 2007, cuando Daniel Ortega concluyó una visita oficial a Irán afirmando que la unidad entre ambas naciones era "invencible".


El silencio ante la crisis en Irán


Entonces. La relación entre Managua y Teherán vuelve a situarse bajo escrutinio internacional en marzo de 2026, tras el asesinato del ayatolá Alí Jameneí, líder supremo iraní.


La reacción del régimen del FSLN fue notablemente cautelosa.


Murillo ofreció un breve mensaje de condolencias durante una habitual intervención pública, mientras Ortega optó por no pronunciarse directamente. Ambos firmaron únicamente un comunicado donde condenaban "todas las formas de guerra" y pedían por "el milagro de la paz".


El tono moderado contrastó con la retórica habitual del régimen, caracterizada por fuertes críticas a EE.UU. y sus aliados.


Analistas interpretaron esa prudencia como una "señal de cautela" frente a un escenario internacional más volátil y cruel para los sistemas "socialistas". La muerte del líder iraní ocurrió en medio de un contexto geopolítico marcado por fuertes bombardeos en Oriente Medio y por acciones militares selectivas contra dirigentes considerados problemáticos por Washington.


Una alianza bajo presión


Durante décadas, Ortega ha insistido en presentar la relación con Irán como una alianza histórica entre dos revoluciones enfrentadas al orden internacional dominante. Sin embargo, los acontecimientos recientes han puesto de relieve las limitaciones reales de ese vínculo.


El silencio de la pseudo-monarquía Ortega-Murillo ante la crisis iraní sugiere un cambio de tono en un momento en que el régimen enfrenta crecientes presiones internacionales y un monitoreo constante por parte del Departamento de Estado y el Tesoro de los Estados Unidos de Norteamérica.


Para algunos analistas, la estrategia actual del orteguismo-murillismo consiste en "reducir su visibilidad" en el escenario geopolítico mientras intenta preservar su permanencia en el Ejecutivo, la Asamblea Legislativa y los otros Órganos del Estado.


Después de casi medio siglo de retórica compartida, la historia de las llamadas "revoluciones gemelas" parece haber entrado en una etapa marcada menos por el entusiasmo ideológico y más por la cautela política, y las operaciones a gran escala.


En COYUNTURA, cada noticia y día de trabajo es un acto de valentía respaldado por personas, procesos, fuentes, documentos y perspectivas confiables, contrastadas y diversas, aunque muy a menudo debemos proteger la identidad de quienes informan y/o comentan. Pero la censura, la crisis económica y los obstáculos estatales y de seguridad no detienen a nuestra Redacción; seguimos informando con determinación, desde Centroamérica. Si has sufrido violaciones a tus derechos por un Estado centroamericano, o si quieres contar una historia, contáctanos a través de direccion@coyuntura.co o mediante la burbuja de mensajes en la parte inferior del medio.


Por otro lado, no te pierdas AULA MAGNA, nuestra radio en línea y plataforma de podcasts para la región y su gente, donde el periodismo y el entretenimiento se fusionan las 24 horas del día.


Juntos, construimos el puente de la verdad y la democracia, por eso ten en consideración adquirir una membresía de nuestro programa para socias y socios, con beneficios y servicios digitales únicos.

Comentarios


⌨️  Alimenta tu lado crítico y respalda nuestra misión como medio independiente
Publicidad:
Publicidad:
⌨️ Suscríbete en COYUNTURA, regala periodismo de calidad y alimenta tu lado crítico

EN DIRECTO

Siga nuestra nueva línea de tiempo, minuto a minuto, con noticias e información en breve. Está pasando, en Centroamérica y el mundo.

Publicidad:
Ya puedes seguir la cobertura especial | Mundial de Fútbol 2026 en COYUNURA
Publicidad:
Publicidad:
EN DIRECTOAula Magna
00:00 / 01:04
Aula Magna | La radio y plataforma de podcasts de COYUNTURA

AHORA: Programación regular
EN CABINA: Hasta las 11:00 a.m.

COYUNTURA ahora también en una #PortadaDiaria:

Portada Diaria de COYUNTURA | Martes 09 de junio de 2026
bottom of page