Red societaria, concesiones y control del oro: cómo la minería aurífera se consolida como eje económico y político del régimen nicaragüense
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El 15 de mayo de 2024, el Departamento del Tesoro estadounidense sancionó a Capital Mining y a la Compañía Minera Internacional, S.A. (COMINTSA), señalando que operaban bajo control de Laureano Ortega Murillo y del ministro Salvador Mansell. Posteriormente, movimientos empresariales como la transferencia de concesiones a firmas extranjeras han sido interpretados por analistas como intentos de sortear estas sanciones. A nivel institucional, la reciente decisión de trasladar la Dirección de Minas del Ministerio de Energía y Minas a la Procuraduría controlada políticamente por el Frente Sandinista ha sido vista como un paso adicional hacia la centralización del control estatal sobre el sector.
Por Redacción Central | @CoyunturaNic
Managua, Nicaragua

En paralelo a la entrega pública y sostenida de concesiones a compañías chinas —que en octubre de 2025 ya abarcaban casi el 10 % del territorio nacional—, una red de sociedades vinculadas a la familia de Daniel Ortega y su esposa y comandataria Rosario Murillo ha consolidado un esquema privado de captación de rentas alrededor del oro nicaragüense. A diferencia de las adjudicaciones formalizadas en La Gaceta - Diario Oficial, esta arquitectura corporativa opera con bajo perfil, intermediarios poco conocidos y contratos con cláusulas de confidencialidad.
La documentación periodística aglomerada por COYUNTURA revela un circuito que combina intermediación obligada, procesamiento concentrado y cobros porcentuales recurrentes a mineros artesanales y empresas formales. El resultado: control del mercado interno, liquidez en efectivo y márgenes que, en estimaciones conservadoras, superan los 80 millones de dólares en 16 meses solo por dos vías de ingreso, sin incluir exportaciones.
En 2025, el país centroamericano proyectaba cerrar con 434,622 onzas troy y liderar la extracción en Centroamérica, según declaraciones del ministro de Energía y Minas, Salvador Mansell. El auge responde al ciclo alcista internacional del metal: entre 2022 y 2025, Nicaragua exportó 4,309 millones de dólares en oro, de acuerdo con el Banco Central. Esas estadísticas recogen la producción de concesionarias industriales, pero no capturan la dimensión —también millonaria— de la minería artesanal.
Mientras el Estado promovía la llegada de entre 12 y 14 empresas chinas en exploración, explotación y comercialización, un engranaje empresarial doméstico avanzaba en silencio.

















