• Juan Daniel Treminio

Adilia Salinas: "El principal obstáculo es el machismo. Que un hombre crea que todo depende de él"

Adilia Salinas es actualmente diputada en la Asamblea Nacional de Nicaragua por el Partido Liberal Constitucionalistas (PLC), por el departamento de Chontales. Abogada con más de 10 años de experiencia. Ejerció también como defensora de derechos humanos y ha participado de forma activa en diversos procesos electorales en el país.


En esta edición especial de La Entrevista con tres mujeres nicaragüenses en la política, conversamos con Salinas sobre su participación desde el PLC en diversos procesos locales y nacionales; revela sus luchas personales, las etapas que ha tenido que vivir como mujer dentro de la política y enfatiza sobre los retos políticos que enfrentan las mujeres en Nicaragua.



¿Líder o lideresa?


"Lideresa. Ese es el término que se debe usar. Me apropio del concepto porque es el correcto. Me gusta que se distinga y respete el uso de los términos. Feminista no soy, pero defiendo la igualdad de género".


Hace cinco años se encontraba preparando su campaña para llegar a la Asamblea. ¿Cómo han pasado estos cuatro años de legisladora?


"Ha sido una experiencia muy enriquecedora, en medio de la avalancha. Desde que yo acepté participar, en una asamblea participativa de 14 municipios en mi departamento, Chontales, me sentí respaldada. Yo no tenía interés de ser candidata, solamente quería aportar a que esa escogencia se hiciera democráticamente. Fue una sorpresa para mí cuando el liderazgo de esos 14 municipios quería que yo los representara ante este parlamento. Hace cinco años el reto que tomé fue elevar la voz por mi departamento y por el país".


¿Fue la primera vez que participó en un cargo de elección popular?


"No. Yo participé en el 2004 como candidata a vicealcaldesa de mi municipio, Santo Domingo. Antes de eso fui la presidenta municipal del PLC y ya tenía rato de estar trabajando de lleno en el partido. Mi apuesta siempre ha sido que haya una participación ciudadana, que permita elegir a sus autoridades. En mi municipio hemos fortalecido siempre ese ejercicio. También he sido defensora de derechos humanos, capacitada por el CENIDH (Centro Nicaragüense de Derechos Humanos). Trabajé mucho tiempo en la iglesia católica como miembro activo y también impulsé y trabajé la Red de Mujeres Chontaleñas".


¿A qué edad comenzó a involucrase en labores sociales?


"Desde los 18 años me involucré, porque sentía la necesidad de apoyar, de ayudar, de defender derechos, de acompañar y capacitar a las mujeres, las familias y a las víctimas. Ahora tengo 28 años de participar activamente en temas sociales y políticos para poderle aportar algo al país, a las comunidades y a las personas de mi sector, por la gente más vulnerable. Ha sido bonita mi experiencia y me siento contenta por eso; de elevar la voz por quien lo necesita".


¿Qué es para usted la política?


"Esto es de sentimientos. La política nace cuando uno tiene una vocación de servicio. La política partidaria nace de las demandas de la población, de las necesidades de cada comunidad. Hay tantas demandas en el país que inspiran continuar luchando".


¿Cómo encontró esa vocación?


"Yo soy cristiana y en el amor al prójimo encontré esta vocación. Mi trabajo por el prójimo lo empecé en la iglesia. Me involucré de lleno sirviendo y trabajando por la comunidad".


Y, ¿cómo fue el salto de la iglesia a un partido político?


"Para eso fue importante haber contado con una formación de ética y valores morales, porque sin eso uno va al despeñadero, sobre todo en un partido político. Mi compromiso lo impulsaron otros líderes que creyeron en mí. Mi liderazgo local".


¿Encontró impedimentos para participar, por el hecho de ser mujer?


"(Suspira) Una mujer tiene muchos obstáculos para participar en política, sobre todo en la partidaria. El principal obstáculo es el machismo. Que un hombre crea que todo depende de él; que se piense que la mujer es la que se queda en la casa, cuidando a los hijos. Esos retos yo lo viví. Me costó la separación con mi esposo por participar en la política, y me quedé con mis tres hijos. Hoy me siento feliz de estar con mis hijos. No me volví a casar. Me despojé de la comodidad y de la tranquilidad. Puse lo que tengo a disposición del servicio al prójimo".


¿Cómo y cuándo fue la primera vez que votó?


"La primera vez en mi vida, lo hice participando en una Junta Receptora de Votos (JRV) en las Elecciones de 1990, cuando era apenas una chavala. Primero estuve en la calle apoyando a Doña Violetita (Violeta Barrios de Chamorro) con mi bandera azul y blanco, corriendo de un lado a otro para que Nicaragua volviera a ser una República. Hoy que veo a su hija participando, la felicito, por ese reto que ha tomado. Pero me entristece no ver a otras mujeres que quieran emprender la lucha".


¿Cómo hacer que más mujeres aspiren al poder?


"El asedio, el temor, el miedo, son factores que influyen. Pero este país tiene suficientes mujeres, valientes, capacitadas y comprometidas".


Desde su experiencia, ¿qué puede compartir con otras mujeres para que se decidan a participar?


"Enfrentarse a los retos es clave. Las mujeres de este país hemos sufrido demasiado, entre guerras, terremotos, represión. Y eso nos ha hecho más fuertes. Hay que disponerse y entregarse. Ser promotoras y facilitadoras del cambio. Desde que he participado en cada proceso democrático, eso es lo que me ha quedado claro. Yo ni siquiera he promovido el voto hacia mí. Yo nunca me he propuesto. Otros lo hacen cuando valoran el esfuerzo, la entrega y capacidad. Es bonito gozar de la legitimidad y el respaldo de la comunidad".


¿Volverá a participar para reelegirse en este proceso electoral?


"Yo me debo a lo que pida el departamento. He puesto a disposición mi espacio y le pedí a mi departamento que vayan proponiendo otros nombres, que se preparen para participar".


Y, si decide no postularse nuevamente a diputada, ¿a qué se dedicaría?


"Tengo 14 años de ser abogada. Mi padre me heredó un pedacito de tierra. Desde chavala trabajo mi tierra. Amo la tierra. A eso también me dedico. Seguiría sirviendo a mi comunidad, abogando por otros. Mi mayor tranquilidad será que Nicaragua vuelva a ser República y que vivamos en paz".


¿Qué personaje de la historia le inspira?


"Como católica, me inspira el el Papa Juan Pablo II, por su entrega en medio de las guerras y de las luchas, todo por amor, por pacificar al mundo. También me inspiran esas mujeres que se han enfrentado a tantas batallas, como Doña Violetita. Yo le digo así con cariño, porque es mi recuerdo desde chavala. Ella se enfrentó en medio de una guerra. Me inspiran las mujeres campesinas, amas de casa, las que llevan el sustento al hogar".


Usted que está en la Asamblea, ¿cree que hacen falta legislaciones para mejorar las condiciones de las mujeres en el país?


"La legislación está completa. Se han ratificado suficientes convenios. Muchos instrumentos internacionales para que la mujer no siga siendo violentada y discriminada. A mí me gusta la Ley 648 (Ley de Igualdad de Derechos y Oportunidades). Muy pocas veces se habla de esa ley. También está el Código de la Familia, que protege el patrimonio de la mujer y el de sus hijos. La Ley 779, que en su momento ha sido bastante criticada como 'una ley que la mujer utiliza para amenazar al hombre', pero, si en una pareja hay amor, hay apoyo y comunicación, y estos instrumentos no se tendrían que aplicar. No es sancionando que se logran los cambios, sino con programas y proyectos educativos que disminuyan los índices de violencia. Esta demás hacer tantas leyes".


¿Cómo se ve el 10 de enero de 2022?


"Me veo sintiéndome satisfecha y orgullosa de haber cumplido con mi departamento".


¿Cuál es la ideología que usted impulsa?


"La ideología que yo impulso son mis principios de libertad. Me encanta ser libre y que otros sean libres. Dios nos creo para que fuéramos libres. Eso es lo que yo impulso. La libertad y la justicia".

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