top of page

El fin de un tirano y su alegre bigote: Nicolás Maduro, capturado en Caracas y trasladado a Nueva York. Hora cero en Venezuela y Latinoamérica

El belicismo del presidente republicano Donald Trump ha estallado en América continental, y el dictador chavista es el primero del triángulo izquierdista —Venezuela, Cuba y Nicaragua— en sufrir las consecuencias. Muchas dimensiones convergen en una misma realidad: un mundo de élites militares, bombardeos, gritos, estrategias y reglas internacionales; esfuerzos más, esfuerzos menos. Mientras algunos lloran y gritan "libertad" para el autócrata, millones celebran —desde Madrid hasta Miami— el "secuestro" y el próximo juzgamiento de Maduro y su esposa, cuyos amigos más cercanos, Daniel Ortega y Rosario Murillo, se apegan sencillamente al guión de la vicemandataria Delcy Rodríguez, exigiendo la libertad de Nicolás y el "respeto a la soberanía".


Por Jairo Videa | @JairoVidea

Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica
El dictador chavista de Venezuela, Nicolás Maduro, capturado por Estados Unidos el sábado 03 de enero de 2026 | Fotografía cortesía
El dictador chavista de Venezuela, Nicolás Maduro, capturado por Estados Unidos el sábado 03 de enero de 2026 | Fotografía cortesía

Nicolás Maduro no bailará más su "peace, peace, peace. No war. No war". Ha aterrizado ya en Nueva York, custodiado por la Administración de Control de Drogas (DEA).


La detención del dictador suramericano por parte de Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.) la madrugada de este sábado 03 de enero de 2026, tras meses de tensión militar en el Mar Caribe, no solo alteró el equilibrio político, social, militar e institucional venezolano: sacudió los cimientos de la geopolítica de Latinoamérica y el mundo. Lo que comenzó como una campaña contra el narcotráfico terminó convertido en la operación más audaz del segundo mandato de Donald Trump, un movimiento que deja más interrogantes que certezas, pero mucha felicidad en una comunidad global que desea desde hace mucho la caída del régimen chavista, gran aliado y pilar de las dictaduras de Cuba y Nicaragua.


Anunciada desde Mar-a-Lago, la captura del líder chavista marca, para Trump, un triunfo político que pretende mostrar determinación y poder. Pero al mismo tiempo abre una serie de dilemas: quién administrará Venezuela, si habrá presencia militar sostenida, qué ocurrirá con el chavismo y cómo reaccionarán militarmente actores clave como China, Rusia y los gobiernos regionales.


Bautizada "Absolute Resolve", la operación se ejecutó entre la noche del viernes y la madrugada de hoy, tras meses de preparación coordinada entre distintas agencias estadounidenses, incluida la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Las labores previas incluyeron inteligencia de campo, seguimiento de rutinas del mandatario venezolano y simulaciones tácticas en una réplica de su residencia.


Cuando se dieron las condiciones climáticas adecuadas, más de 150 aeronaves despegaron desde veinte bases terrestres y marítimas de la región. Hubo vuelos rasantes de helicópteros a apenas treinta metros sobre el mar y al menos 10 ataques selectivos contra instalaciones civiles y militares en Caracas y estados cercanos, según denunció la administración venezolana, que habló de una "gravísima agresión militar".


Las fuerzas estadounidenses irrumpieron en el complejo donde se encontraba Maduro a la 01:01 hora de Washington. Hubo intercambio de disparos y un helicóptero estadounidense resultó alcanzado, aunque regresó a su base sin bajas.


La pareja presidencial fue detenida en pijamas y trasladada posteriormente al buque USS Iwo Jima, rumbo a Nueva York, para enfrentar cargos de narcotráfico y narcoterrorismo. Una fotografía difundida por Trump muestra a Maduro esposado, con los ojos y oídos cubiertos.


A las 04:20 p.m. de Centroamérica, Nicolás ya había tocado suelo estadounidense. Casi 100 agentes de la Oficina General de Investigación (FBI) estaban ahí. Las cámaras de varios medios internacionales transmitieron la salida desde el avión. Lento, pero sin pausa.


La retirada del territorio venezolano se completó a las 03:29 hora de Washington, sellando una operación que la Casa Blanca define como "brillante", pero que Caracas califica de violación flagrante de su soberanía. "Se han llevado al presidente legítimo venezolano", dijo Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela.


Un punto de no retorno en la estrategia de Trump


La intervención no fue improvisada. Desde agosto, Washington había elevado a 50 millones de dólares la recompensa por información que condujera a la captura de Maduro. En paralelo, lanzó "Lanza del Sur", un despliegue militar sin precedentes en el Caribe y el Pacífico, bajo el argumento del combate al narcotráfico. Durante esta fase, se destruyeron embarcaciones sospechosas y se bloquearon las rutas energéticas venezolanas, profundizando la presión económica.


El bombardeo de objetivos vinculados al narcotráfico dentro del territorio venezolano era, desde septiembre, una posibilidad anunciada. Sin embargo, la decisión de ir un paso más allá —capturar al presidente en funciones de un país latinoamericano— transforma la naturaleza de la política exterior estadounidense bajo Trump.


El mandatario declaró abiertamente que Estados Unidos "dirigirá" Venezuela temporalmente, descartando un traspaso inmediato del poder a figuras civiles opositoras y planteando una transición supervisada por un pequeño círculo de asesores, encabezados por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth.


Trump insiste en que la operación "no costará nada" a los contribuyentes estadounidenses. Según su visión, empresas petroleras de su país participarán en la reconstrucción energética y el petróleo venezolano cubrirá los gastos. "Venezuela será grande de nuevo", sentenció.


Transición incierta, tensiones internas


Pese a la contundencia del operativo, no hay claridad sobre el diseño político posterior. Trump aseguró que no habrá vacío de poder, pero evitó explicar quién controlará a las Fuerzas Armadas venezolanas o qué papel tendrán las instituciones existentes.


Un gesto llamativo fue su referencia a Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Maduro. De acuerdo con Trump, Rodríguez ha mostrado "disposición" a cooperar, pese a sus declaraciones públicas de repudio a la intervención. Ese pragmatismo sugiere que Washington podría tolerar la participación de sectores del antiguo aparato chavista para garantizar continuidad operativa, especialmente en áreas estratégicas.


La señal es problemática para la oposición tradicional. María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025 y una de las voces más visibles contra el chavismo, celebró el arresto de Maduro y reclamó la asunción constitucional de Edmundo González Urrutia. Pero Trump fue categórico: considera "muy difícil" que Machado lidere el país suramericano por falta de respaldo interno. Aún después de haber facilitado su salida hacia Oslo por motivos de seguridad, la Casa Blanca no la ve como eje de la transición.


Todo ocurre en una sociedad exhausta tras dos décadas de crisis económica, represión transfronteriza y éxodo masivo. No está claro si habrá elecciones urgentes ni cómo reaccionará una ciudadanía dividida entre deseos de cambio y temores a una tutela extranjera prolongada.


Esferas de influencia y un precedente global


El mensaje de fondo trasciende Venezuela. La operación se inscribe en una visión del mundo basada en esferas de influencia, una reinterpretación radical de la Doctrina Monroe. Bajo lo que algunos analistas llaman la "Doctrina Donroe", Trump afirma el derecho exclusivo de Washington a ordenar su "patio trasero".


Paradójicamente, ese enfoque puede ser funcional para Rusia y China. Al actuar por fuera de las normas multilaterales, Estados Unidos legitima —en términos de narrativa— la idea de que las grandes potencias pueden actuar sin frenos en sus regiones. Moscú podría utilizar el precedente para reforzar su postura sobre Ucrania, mientras que sectores duros en Pekín verían una justificación para escalar su agenda sobre Taiwán.


Como sintetiza el analista Ian Bremmer, la combinación de impunidad percibida y capacidad de imponer decisiones dentro de áreas cercanas otorga a China una sensación renovada de fuerza.


El Congreso, los aliados y la región


La decisión también abrió frentes internos. Dirigentes demócratas cuestionaron que el Congreso fuera informado solo después de la operación —confirmado por Marco Rubio—, reavivando el debate sobre los límites legales del uso de la fuerza en el exterior.


En América Latina, la pregunta es si la intervención será un caso aislado o el preludio de nuevas campañas. Trump no cerró ninguna puerta y lanzó advertencias explícitas, incluso hacia gobiernos democráticos como Colombia. El mensaje hacia el presidente Gustavo Petro fue especialmente crudo. "Será mejor que se cuide", dijo Donald Trump. Gabriel Boric, Xiomara Castro, Claudia Sheinbaum y Bernardo Arévalo, de Chile, Honduras, México y Guatemala, respectivamente, fueron enfáticos al refutar este tipo de operativos que son, en pocas palabras, "injerencistas" y "caóticos".


La comunidad internacional, mientras tanto, enfrenta el reto de responder sin agravar la escalada y sin aceptar pasivamente un cambio de reglas que podría abrir la puerta a intervenciones recurrentes, u operativos "por seguridad".


La captura de Nicolás Maduro es, hasta ahora, el episodio más dramático y brutal de un ciclo de tensiones que comenzó bajo el pretexto del narcotráfico y derivó en un golpe quirúrgico contra un jefe de Estado. Sella el fin de una era del chavismo en el poder, pero no define aún qué tipo de Estado emergerá.


Estados Unidos promete estabilidad, transición controlada y reconstrucción energética. Venezuela enfrenta la posibilidad de un reordenamiento profundo bajo tutela externa. Y el mundo observa cómo se consolida un precedente que no solo redefine la política hemisférica, sino también las reglas democráticas —cada vez más frágiles— del sistema internacional.


Con Maduro ahora en suelo estadounidense, sin derecho al poder que hasta esta madrugada tenía y gozaba, con un bigote poblado, gritos de "vengan por mí" y una mano dura que parecía incansable, los únicos aliados le que quedan son Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, quienes exigieron la libertad del autócrata con un insípido comunicado tras más de 12 horas de silencio, a la espera del discurso oficial de la vicepresidenta chavista Delcy Rodríguez. "La paz ha sido profundamente herida", cita el criminal Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).



En COYUNTURA, cada noticia y día de trabajo es un acto de valentía respaldado por personas, procesos, fuentes, documentos y perspectivas confiables, contrastadas y diversas, aunque muy a menudo debemos proteger la identidad de quienes informan y/o comentan. Pero la censura, la crisis económica y los obstáculos estatales y de seguridad no detienen a nuestra Redacción; seguimos informando con determinación, desde Centroamérica. Si has sufrido violaciones a tus derechos por un Estado centroamericano, o si quieres contar una historia, contáctanos a través de direccion@coyuntura.co o mediante la burbuja de mensajes en la parte inferior del medio.


Por otro lado, no te pierdas AULA MAGNA, nuestra radio en línea y plataforma de podcasts para la región y su gente, donde el periodismo y el entretenimiento se fusionan las 24 horas del día.


Juntos, construimos el puente de la verdad y la democracia, por eso ten en consideración adquirir una membresía de nuestro programa para socias y socios, con beneficios y servicios digitales únicos.

⌨️  Alimenta tu lado crítico y respalda nuestra misión como medio independiente
Publicidad:
Publicidad:
⌨️ Suscríbete en COYUNTURA, regala periodismo de calidad y alimenta tu lado crítico

EN DIRECTO

Siga nuestra nueva línea de tiempo, minuto a minuto, con noticias e información en breve. Está pasando, en Centroamérica y el mundo.

Publicidad:
Llegan los 8 años de COYUNTURA
Publicidad:
EN DIRECTOAula Magna
00:00 / 01:04
Aula Magna | La radio y plataforma de podcasts de COYUNTURA

AHORA: Programación regular
EN CABINA: Hasta las 11:00 a.m.

COYUNTURA ahora también en una #PortadaDiaria:

Portada - COYUNTURA _ 006.png
bottom of page