top of page

España y Nicaragua rompen el equilibrio diplomático: expulsiones cruzadas y un vínculo en caída libre

Hoy, lunes 26 de enero de 2026, mientras amanece en Managua y cae la tarde en Madrid, las relaciones diplomáticas entre España y Nicaragua quedan suspendidas en un estado de mínima expresión. No se trata de una ruptura formal, pero sí de un enfriamiento severo que limita la interlocución directa y complica cualquier intento de normalización a corto plazo. La expulsión de Farré Salvá y Mahiques Núñez se inscribe en esa misma lógica de confrontación, pero con una intensidad mayor: afecta simultáneamente a los dos principales responsables de la misión española y provoca una respuesta simétrica que deja a ambas embajadas prácticamente inoperantes a nivel político.


Por Jairo Videa | @JairoVidea

Madrid, España
Sergio Farré Salvá, el viernes 02 de enero de 2026, entregando las Copias de Estilo de las Cartas Credenciales que le certificaban como embajador de España en Managua | Fotografía de Redvolución
Sergio Farré Salvá, el viernes 02 de enero de 2026, entregando las Copias de Estilo de las Cartas Credenciales que le certificaban como embajador de España en Managua | Fotografía de Redvolución

Las relaciones entre el gobierno izquierdista de España y el régimen sandinista de Daniel Ortega y su esposa y comandataria Rosario Murillo atraviesan uno de sus momentos más delicados en años. La decisión del Ejecutivo español de expulsar al embajador de Nicaragua en Madrid, Maurizio Carlo Gelli, y a otro diplomático de la representación nicaragüense marca un nuevo punto de inflexión en un vínculo bilateral erosionado por sucesivas crisis diplomáticas y una creciente distancia política e ideológica.


La medida, adoptada hoy, lunes 26 de enero de 2026, por el Ministerio de Asuntos Exteriores que encabeza José Manuel Albares, responde de forma directa a la expulsión del embajador de España en Managua, Sergio Farré Salvá, y del ministro consejero Miguel Mahiques Núñez, ordenada por la dictadura nicaragüense el domingo 25 de enero. Según confirmaron fuentes oficiales a esta Redacción, España aplicó el principio de estricta reciprocidad ante lo que calificó como una expulsión "injustificada" de sus máximos representantes diplomáticos en el país centroamericano.


A pesar de la contundencia de la respuesta, el Ejecutivo español subrayó que mantendrá su voluntad de preservar los lazos con la sociedad nicaragüense. "El gobierno de España seguirá trabajando por tener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua", señalaron fuentes del Ministerio, diferenciando explícitamente entre la ciudadanía del país y las decisiones de la administración del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).


Una embajada descabezada en tiempo récord


La expulsión de Sergio Farré Salvá resulta particularmente llamativa por la brevedad de su misión diplomática. El embajador se había incorporado a la legación española en Managua el pasado martes 02 de diciembre de 2025, por lo que su estancia no alcanzó siquiera los dos meses. Junto a él fue expulsado Miguel Mahiques Núñez, ministro consejero y segundo jefe de la misión, lo que dejó a la embajada española completamente sin dirección operativa.


En la práctica diplomática, la salida simultánea del embajador y de su número dos supone la paralización de la representación política al más alto nivel, obligando al país afectado a gestionar sus relaciones a través de canales alternativos o mediante encargadurías temporales desde terceros Estados.


Hasta el momento, la monarquía inconstitucional de Nicaragua no ha ofrecido una explicación oficial sobre los motivos de la expulsión de los diplomáticos españoles. Ambos funcionarios se encuentran ya de regreso a Madrid, según confirmaron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores.


Un diplomático con dos décadas de carrera


Sergio Farré Salvá es diplomático de carrera desde 2005 y cuenta con una trayectoria extensa en el servicio exterior español. A lo largo de veinte años ha desempeñado funciones en destinos tan diversos como Jartum, Liubliana, Bruselas —tanto en la Representación Permanente ante la Unión Europea como en la embajada bilateral— y La Paz.


Sergio Farré Salvá, el viernes 02 de enero de 2026, entregando las Copias de Estilo de las Cartas Credenciales que le certificaban como embajador de España en Managua, junto al co-canciller sandinista, Valdrack Jaentschke | Fotografía de Redvolución
Sergio Farré Salvá, el viernes 02 de enero de 2026, entregando las Copias de Estilo de las Cartas Credenciales que le certificaban como embajador de España en Managua, junto al co-canciller sandinista, Valdrack Jaentschke | Fotografía de Redvolución

Su paso por Managua se convierte así en el más breve de toda su carrera, una circunstancia poco habitual en el ámbito diplomático y reveladora del deterioro del clima político entre ambos países.


La respuesta de Madrid


Horas después de conocerse la expulsión de su embajador en Nicaragua, el gobierno español ordenó la salida de Maurizio Carlo Gelli, embajador de Nicaragua en España, así como de otro diplomático acreditado en la legación nicaragüense en Madrid. La decisión fue comunicada oficialmente como una reacción proporcional y automática ante la actuación del Órgano Ejecutivo de Ortega y Murillo.


Con esta medida, ambas capitales quedan sin representación diplomática al máximo nivel, una situación que, aunque no implica una ruptura formal de relaciones, sí congela de facto el diálogo político bilateral y complica la cooperación institucional.


El actual episodio no es un hecho aislado, sino el último eslabón de una cadena de desencuentros acumulados durante los últimos años.


En agosto de 2021, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España llamó a consultas a su entonces embajadora en Managua, María del Mar Fernández-Palacios, tras un comunicado de la Cancillería nicaragüense que contenía ataques directos contra el Estado español.


En aquel momento, el régimen sandinista difundió un texto en el que cuestionaba procesos judiciales y electorales españoles y realizaba referencias a la historia colonial de España, lo que provocó una fuerte reacción diplomática. Cuando Fernández-Palacios intentó regresar a Nicaragua, la dictadura de Ortega y Murillo impidió su reingreso, prolongando de facto su salida del país centroamericano.


Desde entonces, la relación bilateral ha transitado por un terreno frágil, marcado por la ausencia de confianza política, el distanciamiento institucional y una creciente incomodidad de las autoridades nicaragüenses frente a la posición española en foros internacionales sobre derechos humanos y democracia.


Un día simbólico


Este nuevo choque diplomático se produce en un momento cargado de simbolismo: mientras amanece en Managua, atardece en Madrid. Dos capitales unidas por la historia, la lengua y la migración, pero separadas hoy por una brecha política e ideológica cada vez más profunda, y cuando el FSLN usa como mecanismo de represión internacional el cierre prolongado de embajadas y consulados.


La expulsión cruzada de embajadores no solo evidencia el deterioro de las relaciones entre ambos gobiernos, sino que deja en suspenso el futuro inmediato del diálogo bilateral.


En el corto plazo, España y Nicaragua quedan abocadas a una relación mínima, gestionada a distancia y sin interlocutores diplomáticos de alto nivel, en un escenario que refuerza el aislamiento internacional del régimen nicaragüense y confirma la gravedad de una crisis que lleva años gestándose.



En COYUNTURA, cada noticia y día de trabajo es un acto de valentía respaldado por personas, procesos, fuentes, documentos y perspectivas confiables, contrastadas y diversas, aunque muy a menudo debemos proteger la identidad de quienes informan y/o comentan. Pero la censura, la crisis económica y los obstáculos estatales y de seguridad no detienen a nuestra Redacción; seguimos informando con determinación, desde Centroamérica. Si has sufrido violaciones a tus derechos por un Estado centroamericano, o si quieres contar una historia, contáctanos a través de direccion@coyuntura.co o mediante la burbuja de mensajes en la parte inferior del medio.


Por otro lado, no te pierdas AULA MAGNA, nuestra radio en línea y plataforma de podcasts para la región y su gente, donde el periodismo y el entretenimiento se fusionan las 24 horas del día.


Juntos, construimos el puente de la verdad y la democracia, por eso ten en consideración adquirir una membresía de nuestro programa para socias y socios, con beneficios y servicios digitales únicos.

Comments


⌨️  Alimenta tu lado crítico y respalda nuestra misión como medio independiente
Publicidad:
Publicidad:
⌨️ Suscríbete en COYUNTURA, regala periodismo de calidad y alimenta tu lado crítico

EN DIRECTO

Siga nuestra nueva línea de tiempo, minuto a minuto, con noticias e información en breve. Está pasando, en Centroamérica y el mundo.

Publicidad:
Llegan los 8 años de COYUNTURA
Publicidad:
EN DIRECTOAula Magna
00:00 / 01:04
Aula Magna | La radio y plataforma de podcasts de COYUNTURA

AHORA: Programación regular
EN CABINA: Hasta las 11:00 a.m.

COYUNTURA ahora también en una #PortadaDiaria:

Martes 27 de enero de 2026
bottom of page