Nasry "Tito" Asfura asume la Presidencia de Honduras para el período 2026-2030 con un mensaje de austeridad y eficiencia estatal
- Jairo Videa

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Entre las primeras acciones anunciadas por el nuevo Ejecutivo figura el envío de proyectos de ley al Congreso Legislativo para agilizar la compra de medicamentos y atender la mora quirúrgica que afecta al sistema público de salud. La reducción de listas de espera para cirugías es una de las prioridades que "Papi" ha señalado de forma reiterada, junto con la seguridad ciudadana y la educación. Tras la ceremonia de investidura la mañana de este martes, el presidente se traslada a Casa Presidencial, donde tiene previsto recibir las cartas credenciales de diplomáticos acreditados en Honduras y presentar oficialmente la estructura completa de su gabinete.
Por Jairo Videa | @JairoVidea
Tegucigalpa, Honduras

Nasry Juan Asfura Zablah asumió hoy, martes 27 de enero de 2026, la Presidencia de Honduras, en un contexto político, institucional y social marcado por semanas de tensión, cuestionamientos al proceso electoral y disputas en torno al escrutinio de votos. Tras una de las elecciones más reñidas de la historia reciente, el Consejo Nacional Electoral (CNE) lo proclamó vencedor con el 40.3 % de los sufragios, superando por un estrecho margen al liberal Salvador Nasralla, quien obtuvo el 39.5 %, mientras que la candidata del hasta hoy oficialismo Rixi Moncada se ubicó en el tercer lugar con menos del 20 %.
La investidura del nuevo mandatario se realizó en el hemiciclo del Congreso Legislativo, un hecho poco habitual que no ocurría desde hace más de ocho décadas. El cambio de escenario —tradicionalmente el Estadio Nacional José de la Paz Herrera— responde a la línea de austeridad que Asfura ha decidido imprimir desde el inicio de su gestión. La ceremonia, que se desarrolló entre las 08:40 y las 09:55 de la mañana, tuvo una duración de 55 minutos y contó únicamente con la presencia del cuerpo diplomático acreditado en el país centroamericano y de colaboradores cercanos, sin invitados internacionales.
El Congreso Nacional estuvo bien preparado para el acto solemne, mientras que el centro histórico de Tegucigalpa y los alrededores del edificio legislativo han sido resguardados por varios anillos de seguridad. En contraste, la dinámica cotidiana de vendedores ambulantes, peatones y tráfico vehicular mantiene vivo el pulso de la capital hondureña, en medio de una expectativa generalizada sobre el rumbo que tomará el país tras cuatro años de una administración ampliamente cuestionada e ideológica.
Asfura, conocido popularmente como "Papi a la orden", ha sido enfático en justificar la sobriedad del acto inaugural. "El país no está para que estemos gastando", afirmó, subrayando que el nuevo gobierno debe priorizar el trabajo inmediato y el uso racional de los recursos públicos. Esta postura coincide con su estilo personal, caracterizado por evitar protocolos ostentosos y proyectar una imagen de cercanía y pragmatismo, forjada durante sus dos periodos consecutivos como alcalde del Distrito Central entre 2014 y 2022.
Uno de los anuncios más relevantes realizados en la antesala de su juramentación fue el compromiso de reducir el gasto administrativo del Estado entre 10,000 y 15,000 millones de lempiras, lo que equivale aproximadamente a entre 379 y 568 millones de dólares estadounidenses. Según explicó el nacionalista, estos recursos se reorientarán hacia sectores prioritarios como la salud y la infraestructura pública. En la misma línea, su designada presidencial, María Antonieta Mejía, adelantó que el número de instituciones estatales se reducirá de 113 a 74, lo que permitiría un ahorro estimado de 15,000 millones de lempiras.
La salud pública figura entre las principales urgencias del nuevo gobierno. Asfura ha anunciado que enviará al Congreso Nacional iniciativas de ley destinadas a agilizar la compra de medicamentos y a reducir la mora quirúrgica que afecta a miles de pacientes en los hospitales públicos. Estas medidas buscan aliviar una crisis estructural que ha golpeado de forma persistente al sistema sanitario hondureño.
En su discurso político reciente, el nuevo mandatario ha señalado como ejes centrales de su gestión la seguridad, la salud y la educación. Asimismo, ha prometido una administración orientada a la descentralización del Estado, la seguridad jurídica para la inversión y el fortalecimiento de las relaciones internacionales, con especial énfasis en los vínculos con aliados estratégicos y organismos multilaterales.
Asfura llega al poder a los 67 años, respaldado por una trayectoria como empresario del sector de la construcción y como gestor municipal, reconocido por una intensa agenda de obras viales en la capital. Nieto de inmigrantes palestinos, construyó su carrera política dentro del Partido Nacional y alcanza la Presidencia en su segundo intento, luego de haber reconocido su derrota en los comicios de 2021 frente a la izquierdista Xiomara Castro, a quien felicitó públicamente tras los resultados.
Con la juramentación de este martes, el Poder Ejecutivo queda conformado por Asfura y sus tres designados presidenciales: María Antonieta Mejía, Carlos Flores y Diana Herrera. Aunque el presidente electo ha mencionado algunos nombres para cargos clave —como Mireya Agüero en la Cancillería, Emilio Hernández Hércules en Finanzas, Juan Carlos García como ministro de la Presidencia y Luis Castro como secretario de la Presidencia—, hasta la víspera de la toma de posesión no se había dado a conocer la totalidad del gabinete ministerial.
Tras concluir la ceremonia en el Congreso, Asfura se traslada a Casa Presidencial, donde recibirá las cartas credenciales de diplomáticos y representantes de misiones internacionales acreditadas en Honduras. También está previsto que anuncie oficialmente la estructura completa de su gabinete y proceda a la juramentación de los funcionarios que lo acompañarán en esta nueva administración.
El inicio del mandato de Asfura marca el cierre formal del gobierno de Xiomara Castro, cuya administración concluye entre críticas, especialmente por decisiones adoptadas en las últimas horas, como el nombramiento de altos funcionarios en instituciones financieras del Estado. Con este relevo, Honduras abre una nueva etapa política, atravesada por expectativas de cambio, exigencias de transparencia y la demanda ciudadana de un Estado más eficiente y menos permeado por las prácticas de corrupción que han marcado décadas recientes.
Acá el discurso completo del presidente Nasry Asfura desde el Congreso Legislativo de Honduras:
Buenos días. Que Dios los bendiga a todos y todas ustedes, y sus familias bendecidas.































